Juegos Olímpicos: diálogo exclusivo de Sitio Andino con el mendocino Agustín Loser, a horas del debut
Se acabó la espera. Llegó la hora de empezar a vivir, ya dentro de la cancha, la experiencia más importante de su vida. Siendo todavía muy joven y con una carrera ascendente y vertiginosa, Agustín Loser (23) comienza su camino en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con la Selección Argentina de Voleybol, que este sábado a las 2.20 (hora de Argentina) enfrenta a Rusia por el debut del Grupo B.
Después de algunos días en la ciudad de Satsumasendai y de haber ingresado hace escasos dos días a la Villa Olímpica, el central mendocino dialogó en exclusiva con Sitio Andino para contar las sensaciones de cara al debut, las posibilidades del combinado nacional y cómo se fue dando el camino que lo depositó en la máxima cita del deporte mundial.
"Cuando arranqué a jugar al voley, no llegué ni a soñar con todo esto. Todo se ha dado muy rápido. Empecé a jugar porque tenía amigos, pero llegué a la Selección Mendocina y me propuse algún día estar en las juveniles de Argentina. Luego mi sueño fue la mayor y así, me fui poniendo metas a medida que se daban las cosas" arrancó a decir el nacido en el departamento de General Alvear.
-Les ha tocado un grupo muy difícil. ¿Cómo sentís que llegan?
-La VNL (Voleibol Nations League) fue un gran torneo de preparación, con grandes equipos que en su mayoría están ahora acá, tanto en la competencia como en nuestra zona. Sabemos que con algunas selecciones existen diferencias y esperamos poder achicarlas.
-¿Lo emocional es vital para suplir esas diferencias?
-Yo creo que la Argentina siempre ha sido muy sentimentalista y vive el deporte quizá de una manera distinta a otros países. Genera un plus extra, pero muchas veces con eso no alcanza. También hay que jugar bien al voley. Hemos entrenado mucho para este momento y vamos a ir paso a paso, con la cabeza puesta 100 por ciento primero en Rusia.
-¿Qué se te pasa por la cabeza cuando se mencionan datos históricos relacionados a vos? Por ejemplo, el tercer deportista en la historia de General Alvear en llegar a los Juegos.
-Por ahí lo que estoy viviendo eclipsa un poco todo eso. Pienso que en un futuro voy a tomar noción de todo lo que me ha pasado. Fue muy raro, de la forma en que llegué primero a Buenos Aires y después a la Selección, desde un pueblo en el que no hay voley federado. Creo que también tuve un poco de suerte, estando justo en el momento indicado. Mi cabeza está ahora en vivir el presente y en ponerme nuevos objetivos todo el tiempo.
-A diferencia de muchos compañeros, no tuviste mini voley. ¿Considerás que en todo este camino ya se suplió la falta de esa base?
-La verdad es que la formación es súper importante y a lo largo de mi carrera me he dado cuenta. Hay cosas que tengo que mejorar, cosas técnicas de defensa que de más grande las he aprendido a medias. Con el paso de los años seguramente, con mucho trabajo, se puedan solucionar las deficiencias.
-En esta edición tan distinta por los protocolos. ¿Cómo ha sido hasta la experiencia en la Villa Olímpica?
-Me sorprendió mucho este mundo. La cantidad de gente, muchas culturas, los mejores deportistas juntos. Estoy muy feliz de estar acá, estoy disfrutando cada minuto. Lamentablemente no podemos ir a ver otras disciplinas, por lo que acá en la Villa se ha armado un espacio con pantalla gigante para que podamos seguir todo.