- Sitio Andino >
- Política >
El peligro de caer en un nacionalismo infantil
Tampoco soy, a pesar de todo, apocalíptico. Pienso que todavía la Argentina no se chavizó lo suficiente como para convertirse en parodia, y que los capitales menos escrupulosos hacen de tripas corazón cuando huelen el oro negro. Pero estamos hablando de otra cosa. Hablamos, por ejemplo, de Brasil, quizá la sociedad más nacionalista de América latina, y de cómo los brasileños cuidan su reputación global, son una aspiradora de inversores, se esfuerzan por garantizar seguridad jurídica y envían al mundo el mensaje de que luchan contra la corrupción.
Aquí hubo una buena y una mala noticia. La buena es la recuperación del petróleo. La mala es la euforia patriotera con que se la rodeó. La administración de YPF es una gran incógnita. Y a propósito: no parece muy patriótico recuperar la línea aérea de bandera y fracasar a la hora de administrarla. No hay nada más patriótico que manejar bien los activos del Estado. Ni nada más antinacional, más funcional a los privatizadores patológicos, que la gestión bochornosa de una empresa estatizada. El kirchnerismo inteligente debería cuidarse mucho de no convertirse en un malversador serial de grandes causas.