Las imprescindibles de Mendoza: hoy, Luciana

Por Walter Gazzo

"Hay hombres y mujeres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" (Bertolt Brecht).

La imprescindible de hoy es... Luciana.

Su verdadero nombre es Ana Matilde Alsina, pero se bautizó artísticamente como Luciana, dueña de grandes éxitos musicales de las décadas del 70 y 80. Nació un 27 de octubre en Mendoza. Es licenciada en psicología, trabaja en el hospital Carlos Pereyra y es mamá de Juan y María.

Ana se inició cantando en coros llegando a integrar el Coro de la Filarmónica, dedicándose luego a cantar jazz, de manera amateur. En 1962 se fue a estudiar a Estados Unidos, becada por la Asociación Mendocina de Intercambio Cultural Argentino Norteamericano (AMICANA).

Ella sabía inglés y conocía a algunos cantantes de jazz porque en su casa se escuchaba mucha música, en particular clásica; pero un día apareció con algunos discos de famosos cantantes de jazz al tiempo que empezó a formar parte de grupos de ese género y a participar en festivales de todo el país. En ese momento adoptó el nombre artístico de Ana Hamilton. Luego cantó con el grupo pop Pintura Fresca.

Gracias al jazz le ofrecieron trabajo en Mar del Plata para hacer temporada con un cuarteto. En 1973 empezó a cantar canciones en castellano, adoptó el nombre de Luciana (se bautizó así porque era la época de Palito, de Sandro, así que tenía que ponerse un nombre de una sola pieza), fue contratada por EMI Odeón y empezó una carrera brillante y multivendedora.

Su primer disco, "Feliz Cumpleaños", alcanzó el primer lugar en ventas con 450.000 copias vendidas.

No era un tiempo donde las mujeres vendieran discos; en realidad las mujeres que vendían discos, como Estela Raval o Violeta Rivas, cantaban con voces fuertes y agudas, mientras que Luciana apareció con una voz más grave, de balada, y eso fue lo que gustó.

Fue la mayor vendedora de discos de la Argentina durante más de treinta años, hasta que apareció Soledad Pastorutti.

Entre los temas cantados se destacan "Avenida de los Tilos", "Tus amigos, tus canciones, tu guitarra", "A veces me parece", "Tómame o déjame", "En la soledad de mi departamento", entre otras.

Pudo grabar muchos temas de Eladia Blázquez, de Jairo, con arreglos de Oscar Cardozo Campo. Cantó con la orquesta entera de Berlingeri para grabar tangos. Se conectó con Litto Nebbia y grabó con músicos como Fats Fernández.

En el año 2008 editó "El amor amor", después de 18 años de no grabar un nuevo disco.

La Avenida de los Tilos

Luciana se destacó muy especialmente por la interpretación de esta canción con letra de la poetisa marplatense María Wérnicke. El título refiere la Diagonal Pueyrredón de la ciudad de Mar del Plata, un corto paseo céntrico de cuatro cuadras y dos vías, separadas por canteros en los que se encuentran plantados los tilos que dan nombre a la canción.

La Avenida de los Tilos fue difundida en momentos en que en la Argentina se iniciaba la cruenta dictadura militar conocida como Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) en la que se estima desaparecieron 30.000 personas. Debido a que la letra de la canción alude a un ser amado que no está ("ayer he caminado más que sola, ayer he caminado sin vos",... "en que país estoy, si estoy sin vos, en qué país, hecho de desamor"), los militares prohibieron la canción.

María Wérnicke contó al periodista Eduardo Zanoli que el poema está inspirado en el sentimiento de tristeza que le produjo la ida del país de su hija.

La canción alcanzó un extraordinario éxito y ha sido considerada como una de las más bellas de la historia de la música pop argentina. 

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