"Un mes más y dejo de trabajar", (Marcela, docente casi jubilada).
"Un mes más y dejo de trabajar", (Marcela, docente casi jubilada).
"¿Te enteraste que el vecino vendió el auto y ya está ganando mil euros por día?", (un amigo que ya dio el paso).
"Ya pedí cobrar por anticipado un año y meto todo en apuestas", (A.R. mecánico).
Los testimonios de gente que vendía frutas y verduras y de pronto es millonaria se multiplican como leyendas urbanas por estos días en el sur de Mendoza: decenas de miles de sanrafaelinos están metiendo los ahorros de su vida, y hasta vendiendo autos para conseguir dinero, en "Ganancias Deportivas" la nueva supuesta manera de ganar dinero sólo con un click.
¿Qué es esto? Basado en lo que los propios asociados a GD cuentan (así lo hicieron con Canal 6 Telesur este viernes) estamos hablando de una multinacional española y costarricense que se dedica a las apuestas deportivas internacionales. Fútbol básicamente. Ellos niegan, enfáticos, que se trate de un sistema piramidal y dicen, por el contrario, que no necesitás atraer a más gente para ganar.
Todos (los miles que ya entraron al sistema) repiten como un mantra que nunca en la vida obtuvieron tantas ganancias por algo en Argentina: hablamos del 20% mensual, o del 240% anual. Capitalización de interés que ninguna actividad inversora otorga, ni aquí ni en el mundo.
Y luego de ver cómo gente que se quedó desempleada por la crisis mundial desatada por la pandemia volvió a tener "esperanza" me digo que ese es el caldo de cultivo en el que esta supuesta empresa de apuestas encontró el lugar para dejar su simiente y crecer: hay tanta falta de ideas y opciones en este país, para quienes quieren progresar, que cualquier cosa que se plantee como ganancia fácil es bienvenida.
GD figura en el listado internacional de empresas a las que la Justicia les ha puesto la lupa encima, luego que varios países hayan alertado en los últimos dos años sobre el crecimiento de lo que consideran podría ser una estafa o, al menos, un sistema piramidal usurero. Todo esto, inclusive aquí en Mendoza, está en investigación.
Anoche, mientras veía la entrevista en el SEIS de San Rafael la realidad me dio vuelta la cara con un cachetazo certero: la falta de sueños legítimos en esta bendita tierra hace que trabajadores con sueldos promedios de 40 mil pesos no puedan ni pensar en soñar cambiar su vehículo; millones de argentinos que perdieron su emprendimiento por la cuarentena y presencian el declive de su calidad de vida; etc, etc. A todo esto se suma una economía sigue sin despertar (pesado sueño, le digo) y el programa económico de la Nación sigue sin aparecer. ¿Hacia dónde va este país?
¿Inflación?... no me pregunte, vaya al supermercado y me dice qué porcentaje del carrito puede llenar con su sueldo. ¿Empleo, desempleo? ¿Devaluación del peso? Preguntas que quedan sin respuestas inmediatas en un contexto de inestabilidad social y económica como el que vivimos.
Entonces allí, recién, reacciono. Es justamente ese nubarrón eterno que se cierne sobre cada uno de los argentinos el que nos impide proyectar a mediano o largo plazo. Es esa imposibilidad -que existe desde que tengo uso de razón- de dar pasos sobre seguro, invirtiendo en trabajo, no en quimeras, la que arrastra a buscar salidas mágicas a este bajón.
Y de allí que haya gente que vende su auto, su casa, o invierte el sueldo de todo un año en esto de GD. Y que según dicen van a cobrar en euros, en miles de euros de los cuales una gran parte hoy por hoy está en billeteras electrónicas. O sea, en billetes que de un momento a otro cualquiera puede borrar apretando un botón.
Querida Argentina.. dolorosa Argentina. Despierta por favor.
