3 de junio de 2026
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Anuario 2020

Entre el desamparo y la creatividad: el año de pandemia para el sector artístico de Mendoza

Por Eugenia Cano

Nadie la vio venir. Tampoco hubo forma de prepararse. La pandemia por el nuevo Coronavirus se instaló en la realidad mundial y puso contra las cuerdas a todos: la escena artística de la provincia no fue la excepción. De hecho, fue uno de los sectores más afectados teniendo que atravesar una paralización total de la actividad durante los meses de confinamiento estricto y reclamando autorizaciones con protocolo cuando hacía tiempo que otras áreas estaban habilitadas.

La emergencia sanitaria marcó -y aún lo hace- el pulso del presente y el de un futuro que se presenta incierto. Y mientras el confinamiento se sobrellevó con música, películas, series, libros y visitas virtuales a museos -por citar algunos ejemplos-, la situación dejó al desnudo la histórica precarización del trabajo de los y las artistas, y de toda una cadena de trabajo de quienes participan de la producción y realización de un hecho o experiencia artística.

El 2020 va quemando sus últimas hojas del calendario y desde este medio buscamos que sean los propios hacedores culturales de Mendoza quienes cuenten cómo atravesaron el año. Las dificultades, lo que hubo y lo que faltó, qué sacar de positivo ante la adversidad, y la virtualidad como modalidad que se instaló para seguir en acción; entre otros temas.

En esta nota dan su punto de vista figuras de las artes visuales, la música, el teatro, las letras y la producción de espectáculos a través de un cuestionario único que cada quien respondió vía mail. Las opiniones vertidas no representan la totalidad de voces de la escena cultural de la provincia (imposible abarcarla en un artículo), pero el espacio tiene la intención que las mismas arrojen reflexiones sobre la situación actual del sector, que innegablemente transitó este año de crisis potenciando dos cosas: la creatividad y los lazos colectivos.

Participan de la entrevista común: Laura Valdivioeso, artista visual, curadora y gestora cultural. Carlos Casciani, músico e integrante del MMIMM. Gabriel Jimenez, escritor y docente.  Belén Leyton, actriz, dramaturga y directora teatral. Laura Lahoz, actriz y directora teatral. Sonnia De Monte, dramaturga, actriz, directora y escritora. Bernardo Iglesias, productor de espectáculos artísticos, gestor cultural. 

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CUESTIONARIO: 

-En pocas palabras ¿Cómo fue el año de pandemia para el sector artístico?

Laura Valdivieso. Creo que, en este sentido, convivieron varias cosas, desde terriblemente trágicas hasta maravillosas. Por un lado, se intensificó la precariedad del sector en muchos sentidos y dejó a mucha gente en condiciones críticas. Y, pasando por un montón de matices, también permitió que aparecieran otras situaciones de encuentro y reflexión. No tengo una idea englobadora. Además creo que la pandemia impactó de manera heterogénea en la sociedad en general y el sector artístico no escapó a eso.

Carlos Casciani. Para el sector en general y el musical en particular fue muy malo, angustiante y sin poder trabajar.

Gabriel Jimenez. Fue un año de desamparo. Se interrumpió bruscamente el contacto directo sin existir ni el hábito ni los medios para vinculaciones alternativas. Dentro de este escenario sucedió el abanico de las posibilidades que se gestionaron en cada sector, algunos más acostumbrados a sentir los golpes que otros. De todas formas creo que los procesos creativos también consisten en una suerte de desamparo que es necesario transitar a través de la obra, el resto es circunstancia.

  "Yendo de la escena al living". Una de las propuestas en vivo por streaming que surgió durante la pandemia por la escena teatral independiente de Mendoza. Foto: gentileza.  

Belén LeytonCreo que fue, además de adverso, un tiempo en el que se evidenciaron y posicionaron como emergentes cuatro aspectos de la cultura, el arte y les artistas, en relación al contexto social de emergencia, que para mí son las dialécticas a revisar, algunas para ser transformadas y otras a ser fortalecidas y sobre las cuales seguir vislumbrando futuros posibles.

1-La escasez de políticas culturales y la falta de compromiso por generarlas.

2 -El arte y por sobre todo el teatro, no solo está en las salas sino en la calle, en las casas, en las situaciones cotidianas que se volvieron performativas, cargadas de una expresividad simbólica, que no pretenden ser fijadas ni leídas como eventos artísticos, pero se inscriben en un código que busca expresar y comunicar. Eso me pareció maravilloso, observando como de repente frente a las pantallas, ya sea por razones laborales o recreativas nos volvimos performers, para nuestros alumnes, nuestras familias, nuestros compañeres de trabajo.

3-Los territorios de resistencia y de creación siempre son colectivos, urgentes y necesarios.

4-Lo convivial y el encuentro de les cuerpos y las energías es irremplazable. 

Teatro en La Nube. Sala virtual de obras de elencos mendocinos. Otro proyecto que surgió durante el confinamiento desde la escena teatral independiente. Foto: gentileza

Sonnia De Monte. Con pesadumbre; muy malo. Conocemos la indiferencia, la molicie y el descrédito hacia la actividad desde lo oficial, lo privado, las instituciones que dicen que nos protegen, pero lo grave fue el impedimento para trabajar (totalmente justificado, claro está) como siempre lo hemos hecho por lo menos la mayor parte de los artistas: a pura autogestión, en modo independiente. Pero también somos habitantes de este mapa, tengo para mí. Lo bueno fue ver claramente dónde estamos y si estamos y para quiénes. Por supuesto que hubo un primer tiempo de quietud, pero acostumbrados a las dificultades, la creatividad favoreció para hacer cosas, a pesar de todo.

Laura Lahoz. El mundo artístico se paralizó completamente, nos quedó la televisión, que de artístico tiene poco (lo producido en Argentina) o nada (lo producido en Mendoza); cine, para quienes pueden pagar los, creo, 14 dólares por mes para tener Netflix, algunas plataformas en internet, pero hay que pagar internet y la cuota de los servidores de Mendoza, subió de modo exponencial. Se entiende por qué desde la lógica de lo comercial, de humanidad: 0.  Vengo del teatro independiente, donde sobra creatividad e imaginación, y así surgieron propuestas en varias áreas de la cultura.

Bernardo Iglesias. Fue un año terrible para todos y por ende para el sector cultural también. Hay una frase que parece trillada, pero es la verdad, y es que fuimos los primeros en cerrar y seremos los últimos en regresar. Pese a haber muchísimos protocolos aprobados, que demuestran que la cultura es segura, la reactivación de nuestra actividad está relegada frente a otras que se desarrollan más activamente. 

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-Gestión de políticas culturales a nivel nacional y a nivel provincial llevadas a cabo en este contexto. ¿Qué evaluación es posible hacer de cada gestión?

Laura Valdivieso. En este sentido creo que hay una falta de visión estratégica y conocimiento profundo del medio, previo a la pandemia, que quedó aún más al desnudo. Eso hizo que, a mi criterio, que se entendiera mal el rol que debía cumplir el estado. 

Abordaron el problema desde un punto de vista asistencialista, y eso es porque no hay una mirada sobre la cultura desde la perspectiva de un campo profesional. Podría haber sido un año muy productivo para hacer muchas cosas que están pendientes y aprovechar los fondos que quedaban liberados porque no podían hacerse los espectáculos de siempre. No sé, pero el dinero que cuesta la fiesta de la cerveza, podría haberse gastado en grabaciones de discos de bandas; el de la feria del libro, en publicaciones, etc. Digo algo ingenuo porque creo que pensar estas cosas es algo que se hace en equipo, luego de un diagnóstico de necesidades y posibilidades. Los artistas pueden hacer muchas cosas diferentes, no todo se reduce a mostrar sus obras. Siento que lo único en lo que se pensó fue en hacer lo mismo de manera virtual.

Fondo Nacional de las Artes. Organismo a través del cual el Ministerio de Cultura de la Nación llevó adelante varias políticas de ayuda económica frente a la crisis generada por la pandemia. 

Carlos Casciani. Las diferencias entre una y otra son notables. El Ministerio de Cultura de la Nación a través del Fondo Nacional de las Artes, el INAMU etc. y las políticas del Gobierno nacional implementadas como el IFE, ATP, etc, ayudaron a sobrellevar la crisis a través de subsidios, becas y distintas herramientas de salvataje, es decir políticas públicas de ejecución de recursos dirigidos al sector musical y artístico en general. En nuestra provincia las políticas se remitieron solo a distribución de bolsones de mercaderías y algunas contrataciones con montos bajísimos para realizar streaming que solo llegaron a un sector mínimo del universo de personas músicas de Mendoza. 

Gabriel Jimenez. Por decisión o porque pertenezco a una generación y a un sector que en general se maneja bastante por fuera a lo que el Estado propone, suelo no darle demasiada atención a lo que se llama políticas culturales. Aún así, la particularidad de este año hizo que fueran expuestas las formas del sistema. Así como en educación quedó claro que no es el Estado quien garantiza el derecho sino sus protagonistas (docentes - estudiantes - comunidad) a través de sus prácticas, gestiones y recursos; así en el ámbito de la cultura no es novedad que la visión del Estado se reduzca a la de los funcionarios de turno y sus intereses. Hay un relato, de presencia en un caso, de diálogo en otro; y mucha represión (en todas sus variantes) en los hechos.

Dentro del ámbito de la literatura local, existe desde hace años en Mendoza la ley de ediciones culturales, una ley que ningún gobierno (ni UCR, ni PJ) ha ejecutado pero que tampoco el sector se ha preocupado por exigir. Hubiera sido muy útil su aplicación en la emergencia de este año. El viejo chiste sobre que la literatura mendocina no existe, no causa gracia si hay que explicarlo.

Por último veo como peligrosa la vinculación actual entre cultura y turismo, la tendencia a subsunción de una por otra, no puedo evitar la imagen de las antiguas cortes y sus bufones reales para entretener al rey y sus invitados. 

Fachada del recuperado Teatro Mendoza. Una de las tantas salas provinciales que cerraron sus puertas al público durante el confinamiento. 

Belén Leyton. De la gestión provincial, considero que fue nula y con un abordaje hasta despiadado. Posicionando aún más a les artistas en territorios de marginalidad. Sin revisar ni escuchar las problemáticas reales del sector. Utilizando formas obsoletas, ya conocidas, como lo es por ejemplo, el hecho de "comprar" a través de una convocatoria, en donde se somete a competencia, un acontecimiento artístico creado íntegramente por les artistas, y por el cual se paga un cachet de pobreza y se ofrecen condiciones técnicas mínimas para llevar a cabo el mismo. Es decir la vieja fórmula de todas las convocatorias pero llevada a una plataforma virtual.

Recién llegado el momento de pensar en la fiesta nacional de la vendimia, fue que se llamó a representantes del sector artístico a dialogar y generar acuerdos y posibles caminos para no quitar esa fuente de trabajo al sector. Lo que denota el snobismo a través del cual el gobierno de turno se mueve frente a las demandas del sector artístico. Y aquí no pongo a vendimia en el centro de la controversia, como acontecimiento artístico en sí, sino en el hecho de cómo es utilizada, gobierno tras gobierno para aparentar compromiso para con la cultura de la provincia.

Por otro lado rescato de paso, el impulso a nivel nacional de políticas de ayuda económica directa como lo fueron los Plan Podestá impulsados por el INT o las becas de ayuda económica y los concursos impulsados por el Fondo Nacional de las Artes, aportando económicamente al sector artístico e incentivando la continuidad en la producción. 

  Mendoza en Casa. El sitio web de contenidos culturales y turísticos que generó este año Gobierno provincial.  

Sonnia De Monte. ¿Nivel provincial? Nada, la nada misma. Porque no saben sobre lo artístico/cultural, y la ignorancia lleva a que no les importe, sumados los municipios con sectores de población pequeños. Podrían habernos cobijado por lo menos por respeto a las tantas veces que nos aprovechan. Otra cosa que quedó clarísima: no somos trabajadores para ellxs. En verdad, esto es un grave problema cultural. Si alguien puede decir por un medio masivo que los docentes prefieren estar "panza arriba" y a la vez lxs artistas no podemos reclamar ni por nota un ordenamiento de nuestras profesiones. O si la misma UNCuyo, que nos ha formado a tantxs, evade nuestros de derechos de autoría o interpretación en su Canal, como lo hace también Acequia TV, el Canal oficial, que programan en buena parte con nuestras obras, creo que hay que sincerar la concepción cultural sobre trabajo que impera, ¿no? A nivel nacional, hubo concursos, muchos. No está mal que los hubiera y haya; pero los concursos no cambian la realidad. Ese sistema de meritorios seleccionados por jurados respetables los más y con sus propios gustos y formación, no favorece al conjunto que necesita otras formas de inclusión y de reconocimiento de labor, con soluciones claras y abarcadoras. 

Laura Lahoz. A nivel nacional se otorgaron subsidios que fueron paliativo para algunos, y como siempre, otros quedaron fuera. También hubo gran cantidad de concursos que tuvieron amplia respuesta nacional, pero en esos casos, como en todo concurso, los premiados son 2-3 y siempre gracias a una meritocracia la más de las veces, dudosa.  A nivel provincial: ...................... Lo artístico no es un valor a cuidar, a incentivar, a defender en este sistema donde se prioriza lo económico. No me sorprendió absolutamente el descuido casi total hacia todxs lxs hacedorxs del mundo artístico, a excepción de algunas bolsas con acelga y cebollas.

Bernardo Iglesias. Creo que en nuestra provincia quedó evidenciada la falta de un plan estratégico de gestión para el sector cultural en su totalidad. Noto cierto "ombliguismo" de gestión, donde importa más el impacto que las acciones tienen para esa gestión, que el aporte concreto para solucionar las problemáticas del sector cultural y el desarrollo de la vida cultural de la sociedad.

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-Se instaló el streaming y la virtualidad como alternativa para seguir en actividad. ¿Llegó para quedarse? Aspectos positivos y negativos de esta modalidad.

Afiche del ciclo "Canciones desde casa". Una de las propuestas producidas en Mendoza para conectar a los y las músicas con el público desde la virtualidad. Foto: gentileza Tres Australes.

Laura Valdivieso. Creo que el streaming y la virtualidad ya estaban, sólo se incorporó gente que no los había usado antes. Pero en muchos casos, fue hacer lo mismo que se hace habitualmente, pero adaptado. No estoy segura de que eso funcione. Creo que los nuevos medios requieren otras formas de producir y otro tipo de productos, y hay que pensar y trabajar mucho en eso. No sé si sólo se trata de juntar fotos de obras de artistas y subirlas, sin cuidar ni siquiera la calidad de las fotografías. Hay una idea de "te ayudo, te difundo" que a mi no me gusta, "mostramos a nuestros artistas en las redes", no sé. El arte es un campo profesional, hay que trabajar en que ese campo sea productivo, que haya un consumo genuino que impacte en los ingresos de los artistas de manera positiva. En síntesis, no sé qué resultado tenga, en ese sentido, crear y crear plataformas cuyos contenidos estén poco producidos y sin un plan estratégico. Si el streaming y la virtualidad quedaron para quedarse, hay que trabajar mucho en qué se va a hacer allí. 

Carlos Casciani. Es posible que el futuro para la actividad musical y otras expresiones artísticas esté signado por la combinación entre la virtualidad y la presencialidad. El streaming por distintas plataformas y los "vivos" por las redes fueron una posibilidad de trabajo pero que en general no representan ingresos económicos relevantes aun habiéndose implementado la venta de entradas por internet o las "gorras" virtuales; para les artistas no masivos los ingresos son mínimos. Además, hay muchas dificultades de conexión lo cual genera situaciones difíciles de resolver sin medios tecnológicos que para obtenerlos es necesario una inversión económica muy alta. A pesar de esto, les trabajadores de la música hemos tenido que aprender a desarrollarnos en este nuevo escenario para poder seguir activos. Un aspecto positivo es que con estas formas la música puede llegar a lugares impensados en el mundo estableciendo contactos y relaciones que pueden ser importantes para el futuro. Negativo es que no todes tienen la tecnología y las herramientas para poder presentar un espectáculo con buena imagen y sonido lo cual genera nuevamente diferencias sociales y artísticas muy importantes.

El streaming por distintas plataformas y los "vivos" por las redes fueron una posibilidad de trabajo pero que en general no representan ingresos económicos relevantes aun habiéndose implementado la venta de entradas por internet o las "gorras" virtuales; para les artistas no masivos los ingresos son mínimos. Carlos Casciani, músico.

Gabriel Jimenez. En algunos casos ya existían redes y puestas que operaban desde la virtualidad, quizás lo nuevo fue la interacción con el público desde ese lugar como única opción. Esto funcionó con algunas variantes, al principio casi como una innovación, al final casi como una saturación. En una transmisión en vivo desde IG, Gabo Ferro comentaba (parafraseo mal) que esto no era un show en vivo, sino otra cosa, una suerte de ventana que se abría para conocer al personaje en su intimidad, pero que seguía dentro del marco de la apariencia, que la experiencia en vivo era irremplazable. De todas formas la virtualidad facilitó experiencias que de otro modo hubieran sido imposibles, participe activamente de algunas y pasivamente de otras. 

En una transmisión en vivo desde IG, Gabo Ferro comentaba (parafraseo mal) que esto no era un show en vivo, sino otra cosa, una suerte de ventana que se abría para conocer al personaje en su intimidad, pero que seguía dentro del marco de la apariencia, que la experiencia en vivo era irremplazable. Gabriel Jiménez, escritor.

Belén Leyton. Creo que llego para quedarse, mas allá de lo ya expresado en relación a la presencialidad que para mí es irreemplazable y poderosamente transformadora. La virtualidad nos obligó a repensar nuestras prácticas, la forma en como construimos y generamos acontecimiento artístico, nos habilita a la inmediatez, nos permitió y nos permite llegar a personas en cualquier parte del planeta. Si podemos tomarla como fuerza y no como algo completamente adverso, es el recurso potencial que tenemos para que lo que hacemos siga vivo y transgrediendo cualquier frontera. 

Sonnia De Monte: Fue dicho al principio; la creatividad siguió viva y eso es prueba. Pero en mi caso tengo incertidumbre sobre su alcance. ¿Quiénes pudieron acceder? Yo pude ver poquísimo porque donde habito tengo pésima señal y pagando mucho, por cierto. Si fue un espacio de solaz, de encuentro, de continuación. Pero imaginen por estos pagos a lxs escolares. No puedo separarme de eso; es imposible. De modo que si permanece, será posiblemente elitista si no hay igualdad de condiciones para la población interesada, por lo menos. Por otro lado, se dio un fenómeno muy interesante: se anuló la distancia geográfica y fuimos todxs colegas amables y unidos. Es raro que suceda; eso sí espero que continúe.

La creatividad siguió viva y eso es prueba. Pero en mi caso tengo incertidumbre sobre su alcance. ¿Quiénes pudieron acceder? Sonnia De Monte, dramaturga, actriz.

Laura Lahoz. El streaming (habría que buscar un término hispano) nace o se incrementa en este período gracias a la imaginación y creatividad de los "independientes". Estoy bastante cansada de la discusión si esto es teatro o no. Por el momento, creo que es una discusión vana: estamos vivxs y lo hacemos, no quedó otra. Es cierto que no todxs pudieron disfrutar de este sistema, pero a los detractores del "streaming" les pregunto, en el caso del teatro, ¿antes no era elitista?, ¿quiénes asistían a las salas?, ¿cuánto teatro popular o comunitario existe en Mendoza?, o acaso, llegar a una sala, pagar una entrada para pobladores de ... La Favorita o de La Gloria, ¿no es elitista?, hay departamentos mendocinos que no solo no tienen una salita teatral, sino que están alejados de los centros donde sí existe. Pregunto: para los tunuyaninos por ejemplo, ¿no es elitista el teatro de sala? 

Bernardo Iglesias. Sin dudas esta modalidad llegó para quedarse, pero sólo será positivo en la medida que complemente -y no pretenda reemplazar- la actividad presencial, que es vital para nuestro sector. Como aspectos positivos rescato la posibilidad de llegar a nuevos públicos de todo el mundo a la vez, esto es muy bueno para las propuestas en desarrollo. Pero por otro lado, no contamos con la tecnología ni la conectividad para realizar streamings de buena calidad. 

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-El consumo cultural digital creció durante cuarentena. ¿Es el arte un bien esencial?

Laura Valdivieso. No me interesa ese debate, decir si el arte es un bien esencial, la respuesta es depende. Si estamos hablando de "el arte o la comida", te respondo no. Y tampoco creo que discutir el rol del arte en un contexto de coyuntura sea algo positivo. A esta pregunta, te respondería "terminemos con la pandemia y después conversamos si el arte es un bien esencial".

Por todo lo que representa el arte para la sociedad en general, generando identidad, esperanzas, dignidad de vida entre otras valores, estoy convencido que es un bien esencial para la vida. Carlos Casciani, músico. 

Carlos Casciani. Este tipo de consumo quizás sea de las pocas cosas que crecieron en esta situación ya que, al estar "guardados" en nuestros domicilios la necesidad de entretenimiento y capacitación se intentó resolver vía virtual. Música, películas, series, teatro, libros, conciertos, todo por Internet. Se pudo prescindir del auto, del súper, de las juntadas, etc, pero no pudimos dejar de escuchar música, leer, ver pelis, etc. Ni hablar de la educación en general (cursos, seminarios, la escuela misma, docentes virtualizados, etc). Por todo lo que representa el arte para la sociedad en general, generando identidad, esperanzas, dignidad de vida entre otras valores, estoy convencido que es un bien esencial para la vida.

Gabriel Jimenez. Ns/Nc.

Muralista. Imagen ilustrativa. 

Belén Leyton. El "consumo cultural virtual" fue el que creció, en un entorno en donde la pantalla era nuestro único contacto directo con la realidad externa, eso es lo que hay que revisar como fenómeno. Posicionándome desde esa mirada, es que puedo decir, el arte es un bien esencial, y quizás el aumento de su consumo de forma virtual, nos haga reflexionar sobre la importancia y necesidad del arte como bien esencial humano y como acontecimiento presencial insustituible. No solo porque considero que las políticas públicas deben acompañar y potenciar, sino porque creo de verdad que el arte es un espacio de expresión del alma humana muy poderoso. Necesitamos del arte para pensar la realidad, pero también para hacerla más bella. No únicamente el arte de les artistas, que es el arte de las salas, esas que tanto costaba llenar de espectadores, para ser un arte en las casas, invadiendo lo cotidiano,en donde los límites entre obra y no obra, escena y espectadores quedan transfigurados.

Imagen ilustrativa de archivo. 

Sonnia De Monte. Necesito decir que "consumo cultural" es una expresión a la que no adhiero; magnifica el poder comprar. El consumo se relaciona indefectiblemente con producto y la culminación de nuestro trabajo no da un producto que si dejara de funcionar,podés conseguir otro; no producimos en serie. Nuestras obras son originales; buenas malas, peores o mejores de acuerdo a entrega, y gustos y sentires de seres humanos y no de clientes. De modo que sí, claro que es un bien esencial; "es un servicio que no entra en los cánones de la producción" (Takier Guayama). Acompaña, juzga, denuncia, libera, manifiesta, une; en fin, valora y enaltece a la humanidad.

Laura Lahoz. No concuerdo con la pirámide de Maslow que ubica los aspectos creativos, y el arte en consecuencia, en la cúspide y se llega a ese punto después de haber cubierto todos los otros escalones. Definitivamente, este aspecto, a mi criterio, va en la base de la pirámide. De hecho esta pirámide fue y sigue siendo usada por la publicidad, lo que me hace dudar de toda su estructura. Si bien la expresión "consumo cultural" me lleva a pensar en "producto" y este en "mercado", me parece que en el sistema capitalista neoliberal en el que vivimos, es la expresión adecuada. Es muy difícil estar fuera del sistema y poder lograr un hecho artístico para que sea disfrutado (en un sentido amplio) por una gran cantidad de personas. Y hay que estar muy atentx, porque hacer "pequeñas" intervenciones para poca gente, también puede verse invadido y apropiado por quienes manejar la famosa "industria cultural".

La cultura en un derecho. El arte fue el refugio de la mayor parte de la población en la etapa más dura del aislamiento, cuando no podíamos salir de nuestras casas. Bernardo Iglesias, productor y gestor cultural.

Bernardo Iglesias. La cultura en un derecho. El arte fue el refugio de la mayor parte de la población en la etapa más dura del aislamiento, cuando no podíamos salir de nuestras casas. Películas, libros, conciertos, etc fueron la compañía, la reflexión y la dispersión de muchas personas. Por lo tanto, claro que es esencial, incluso en materia de salud. No estoy de acuerdo con la dicotomía cultura / salud planteada por muchos a la hora de justificar falta de presupuesto y ausencia de acciones.

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-Lo positivo para rescatar dentro de este año atípico.

Laura Valdivieso. Disponer de tiempo para hacer tareas más estratégicas. En mi caso, revisar y reorganizar mi archivo personal, trabajar en proyectos complejos que requieren de investigación y mucha concentración, revisar los contenidos de mis clases. También revisar qué cosas son importantes, aprovechar la crisis como si fuera una radiografía que permite ver qué no está bien y cómo atenderlo, pero pensado fuera de la situación coyuntural.

Carlos Casciani. Rescato lo colectivo, la solidaridad entre las personas músicas, la organización como una herramienta que ayudó a sostener los lazos entre les trabajadores del arte. Los aprendizajes en áreas del conocimiento y la tecnología que tuvimos que realizar rápidamente para poder seguir en actividad. Rescato los esfuerzos realizados para mantener vivo el fueguito de la creatividad y la lucha por llegar a nuestros/as compatriotas con lo que sabemos y podemos hacer.

Rescato lo colectivo, la solidaridad entre las personas músicas, la organización como una herramienta que ayudó a sostener los lazos entre les trabajadores del arte. Rescato los esfuerzos realizados para mantener vivo el fueguito de la creatividad. Carlos Casciani. 

Gabriel Jimenez. Las redes que se gestaron o fortalecieron entre artistas. La optimización del tiempo en la gestión y organización. El meme de "esta reunión podría haber sido un mail".

Belén Leyton. Lo positivo para mi es la capacidad de reinvención de las formas de creación artística, el apoyo mutuo entre compañeres que hace a una fuerza colectiva y de resistencia que vuelve al arte inmune a cualquier adversidad. Se destruye, se deconstruye, pero vive y encuentra siempre nuevas formas de reproducirse. 

Sonnia De Monte. Como lo dijera Camus: lo que ha dejado al descubierto que en casi todo es horrible. ¿Seremos mejores seres humanos? Eso no lo sé.

Laura LahozSaber que se puede,que cuesta, que hay que pelearla, pero se puede dando pequeños-grandes pasos. Esperemos que la resiliencia y resistencia colectiva que se dio en algunos ámbitos, continúe.

Bernardo Iglesias. Positivo es que confirmamos que el trabajo colectivo es la mejor manera de transitar el camino para quienes desarrollamos proyectos culturales. El trabajo en red ha sido fundamental para informarnos, capacitarnos, contenernos y activarnos. No sabemos qué nos deparará este próximo año, pero sí sabemos que la caminata será colectiva y colaborativa.

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-De cara a un año 2021 incierto, ¿qué perspectiva se presenta para los y las artistas de la provincia?

Laura Valdivieso. Yo pienso que el 2021 va a ser un año de grandes oportunidades, de lo que no estoy segura es de que vayan a ser aprovechadas. Creo que los equipos de gestión del área de cultura deben descentralizarse, profesionalizarse, organizarse y proyectar de manera estratégica a largo plazo. Es decir, que la reapertura sea el comienzo de un camino trazado hacia algún sitio.

Carlos Casciani. Les trabajadores artísticos organizados en nuestras asociaciones hemos obtenido el compromiso del Gobierno provincial a través de la Ministra de Cultura y Turismo y el Ministro de Gobierno, de mantener los puestos de trabajo y las condiciones del mismo para los mil artistas de la Fiesta Nacional de la Vendimia 2021, lo cual no es menor en estas circunstancias. Las perspectivas son inciertas porque todo depende de cómo evolucione la pandemia. Por ahora se han abierto algunas posibilidades de realizar eventos en teatros públicos e independientes con protocolo estricto y también para otras actividades (salas de grabación, ensayo, clases presenciales, etc). Algunos espacios privados también pueden realizar espectáculos pero con aforos reducidos y con protocolos estrictos lo cual en algunos caso limita el desarrollo de estos eventos. Estamos convencidos/as que si nos cuidamos entre todos y todas manteniendo la distancia social, tapaboca, alcohol, lavado de manos etc, es posible que podamos mejorar las posibilidades de trabajar. También entendemos que son necesarias políticas públicas muy fuertes implementadas por el Gobierno provicial para asistir al sector artístico muy golpeado por la pandemia.

Gabriel Jimenez. Es lo que todos nos preguntamos. 

Belén Leyton. Como ya afirmé creo que los futuros posibles son muchos, pero todos de carácter impermanente. Las posibles relaciones que tejamos de aquí en adelante entre las prácticas artísticas y él o los acontecimientos sociales, como fenómeno, deben ser constituyendo cánones de mayor cruce en la multiplicidad para generar un acontecimiento artístico desde terrenos ambiguos, permeables de adaptarse a cualquier entorno, que sean superadores de la dualidad entre el arte y la vida. Y ya sea desde tránsitos individuales o colectivos, creo que como artistas debemos, conscientemente buscar maneras de afectación siempre empáticas, para ver al compañere no separado sino integrado a mí y haciendo comunidad de resistencia desde su singularidad. 

Sonnia De Monte. Si es por lo oficial, la nada misma, reitero. En cuanto a nosotrxs, independientes y sin afanes de exitismo, pero si de vivir de nuestro trabajo con solidez de reclamos y acercamiento no al "público" sino a cada habitante, a sus necesidades, sus angustias, sus abandonos, su memoria. Esto no es certeza; solo anhelo.

Laura Lahoz. La perspectiva es la de siempre: militancia en lo artístico. El Estado provincial, hace tiempo ya, vuelca todo su esfuerzo en la Fiesta de la Vendimia, creyendo que es un hecho artístico. ¡Ah! y en el deporte.

Bernardo Iglesias. La incertidumbre es muy grande y eso dificulta la planificación a mediano y largo plazo, que es fundamental. Creo que será muy importante planificar a corto plazo cada proyecto, por etapas; profesionalizando cada vez más nuestra actividad y haciendo sinergia con otros proyectos.

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