El festival de cine GRABA, en modo "guarida", continúa ofreciendo estrenos y proyecciones de lujo para disfrutar desde casa. En esta oportunidad, acompaña e invita a la presentación del film de terror "Muere, Monstruo, Muere" del director mendocino Alejandro Fadel, que además de tener un exitoso paso por los festivales de Cannes, Sitges y Mar del Plata, fue galardonado con el Premio del Público en la edición 2019 del GRABA.
Esta actividad es organizada junto a la Tecnicatura Universitaria de Producción Audiovisual (TUPA) con la intención de poder disfrutar la proyección de la película para quienes no la hayan visto o para quienes quieran volver a verla, a través de la plataforma Vimeo On Demand, informa el texto de difusión.
El film estará disponible a partir del sábado 3 hasta el sábado 10 de octubre a través del siguiente enlace: https://vimeo.com/ondemand/mueremonstruomuere. El costo de alquiler es de $140 ARS (equivalente a 0,99 USD) y las formas de pago son con tarjeta de crédito y débito.
Alejandro Fadel además ofrecerá una charla en vivo desde el IG del Festival el jueves 8 de octubre a las 19. También habrá sorteos de entradas liberadas durante toda la semana en el IG de la Nave UNCUYO.
En esta segunda película del director mendocino, además de adentrarse en el género de terror, profundiza y narra la historia desde grandes locaciones de la provincia, específicamente en el Valle de Uco, con paisajes inhóspitos, imponentes y silenciosos que tendrán una importancia igual de significativa que la de sus protagonistas y el relato.
El mendocino Alejandro Fadel. Director del galardonado filme de terror "Muere Monstruo Muere".
"Inevitablemente esta película tiene que ver conmigo, con mi historia, con cierta vida de provincias y con una cultura masculina determinada, de cariz violento y conservador, de ciertas formas de poder históricamente masculinas, frente a la que siento tanta incomodidad como inevitable pertenencia", comenta el realizador sobre el filme.
Y agrega: "Fui testigo de la reconversión económica de la región de Mendoza donde crecí y filmé, vi como las tierras áridas se transformaban en oasis productivos vitivinícolas y pude ver también como mucha gente se quedaba fuera de esa transformación, acrecentando las diferencias sociales. Entonces, así como los espacios que acompañan y construyen esta ficción, los personajes de este filme también parecen signados por un destino de marginalidad e indiferencia".