El mundo se despertó hoy con la noticia del fallecimiento de Quino, el dibujante e historietista argentino de mayor trascendencia internacional. Tenía 88 años y dejó una obra que seguirá tocando vidas para siempre. Generaciones de humoristas que se formaron inspirados en su trabajo invaden por estas horas las redes sociales con mensajes de amor, admiración y agradecimiento.
Uno de ellos fue Miguel Rep quien dibujó a Quino como El Principito y que acompaño con el mensaje "Se fue mi segundo papá. Gracias por todo Quino".
También le dedicó un dibujo y mensaje de despedida el dibujante mendocino Chanti.
Con una foto de ambos y un gracias maestro, Ricardo Siri Liniers, autor de la tira Macanudo homenajeó a Quino en su cuentas de redes con un dibujo donde se ve a su personaje Enriqueta abrazando a Mafalda.
Por otra parte quién se sumó al homenaje en redes es otro de sus más grandes admiradores. El hijo de Juan Matías Loiseau, más conocido como Tute dentro del humor gráfico argentino, e hijo de otro referente del género: Caloi.
Y también desde Mendoza, el artista plástico e ilustrador Marcelo Marchesse publicó su homenaje a Quino.
El dibujante Pablo Bernasconi y su despedida al maestro Quino con el trazo de sus increíbles collages y un mensaje inmortal: "He decidido enfrentar la realidad así que apenas se ponga linda me avisan".
El homenaje de la historietista feminista Ro Ferrer:
Quino y Mafalda por Magú:
Daniel Divinsky, editor fundacional de Ediciones La Flor publicó en Twitter:
Se murió Quino. Toda la gente buena en el país y en el mundo, lo llorará.
Por otra parte, la Fundación El Libro que ha tenido a Quino en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires como a sus más laureados y populares protagonistas, escribió un sentido texto al que titula "QUINO SIEMPRE".
"En el cosmos de la cultura argentina los dibujantes han sido y son planetas de enorme dimensión. La industria gráfica y el lector numeroso y dispuesto los alentó y proyectó.
Quino apareció en una generación bisagra, en la segunda mitad del siglo XX, que salía del predominante costumbrismo y se metía en todos los temas humanos, incluido la política. Aunque en esta nunca ejerció un humorismo de la actualidad; un humor de prensa, como se le dice.
Lo curioso de todo eso fue que gran parte de su popularidad -que es, incluso, internacional- la obtuvo por hacer cuestionar el paradojal mundo en que vivimos (ese planeta al que alguna vez cubrió con un paño negro) a una niña: Mafalda.
Quino sabía que sus críticas ante las injusticias y los papelones de los poderes no nos permitirían ser indiferentes. A la vez que, humor mediante, nos aliviaban un poco y nos hacían reír. Como se dice con el mate, mejor dulce que para amarga está la vida.
Con la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y con la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires tuvo, sin dudas, un compromiso sostenido. Fue, para él, una cita de hierro, a la que llegó dispuesto a satisfacer el pedido de los lectores, que querían su firma y un "dibujito". Aunque las colas serpentearan entre los stands y presagiaran una jornada muy larga.
En 2014, además, inauguró la Feria en un diálogo con Cristina Mucci y Carlos Ulanovsky. Resultó el acto de mayor convocatoria, recibido con expectativa y simpatía unánime.
Que ya sea un clásico del dibujo humorístico no quedan dudas. Lo es desde hace mucho. No necesita "la prueba de los años". Las ediciones y reediciones de sus libros dan fe de ello.
La línea de sus creaciones fue y vino en la dimensión del papel y en todas las torsiones y quiebres que el dibujo le exigió. La línea de su talento genial y de ética en la cultura, en cambio, siempre fue recta y limpia".