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Medidas preventivas

Los odontólogos y una cuarentena obligatoria que desafía un nuevo sistema de atención

Por Mauricio Vasca

Luego de más de un mes de estar prácticamente inactivos por la cuarentena obligatoria, los consultorios odontológicos volvieron a abrir sus puertas aunque por el momento sólo para atender urgencias. Pero para hacer efectiva esa atención los odontólogos y pacientes deben usar una vestimenta de bioseguridad adecuada, tal como lo establece el Ministerio de Salud de la Nación y la Organización Mundial de Salud (OMS) con el fin de evitar contagios por coronavirus.

Sin embargo, los profesionales en odontología sostienen que se trata de un cambio de paradigma en la atención, y que la situación es mucho más amplia que la utilización y el cobro del kit de protección. Ya que afirman que los centros odontológicos deberán modificar una buena parte de su estructura para amoldarse a las nuevas exigencias. Además, sugieren que se acomoden los aranceles en aquellos prestadores que reciben obras sociales porque sino es imposible brindar una nueva infraestructura sin un arancel digno.

Los profesionales afirman que no pueden hacerle frente a los costos con lo que los contratantes pagan por la prestación. Las obras sociales pagan unos 200 pesos la consulta, más los materiales descartables  que cuestan entre 800 y 1000 pesos, la obligación ahora de espaciar los turnos a una hora por paciente, hace que el sistema de salud como se venía implementando ya no funcione más. 

Desde el Círculo Odontológico de Mendoza (COM) explicaron que el kit de seguridad, que actualmente tiene un valor de 1500 pesos, debe ser abonado por el paciente al momento de la prestación odontológica y luego se le realizará el reintegro correspondiente por parte de su obra social.

El presidente del COM, Alejandro Kalbermatten, ofreció más detalles sobre la implementación de este kit en las atenciones odontológicas: "Para cumplir con las normas protocolares tanto de la Nación, de la OMS o como de nuestra institución, hay que tener en cuenta varias situaciones de bioseguridad. Dentro de este protocolo de bioseguridad hay un kit de protección, el cual protege al paciente y al profesional".

"Este kit de protección tiene un costo y ese costo las obras sociales no lo están absorbiendo por estar cerradas. Entonces la propuesta es que por el momento lo pague el paciente y le pida el reintegro a la obra social, que generará un pronto pago o reintegrará el dinero al paciente. No es que lo va absorber el paciente. Sino que va a poner la plata para poder realizar la consulta", añadió el profesional en diálogo con Sitio Andino.

Por lo tanto, Kalbermatten aclaró: "El kit de protección está dentro de una estructura de costo de trabajo. Por ejemplo, lo voy a comparar con una cirugía quirúrgica, la cual tiene una estructura de costo en donde está puesto el valor del kit quirúrgico que usa el paciente y todos los profesionales que intervienen, además de otros gastos que están dentro de esa estructura de costos, lo que hace que se fije un valor determinado más los honorarios del profesional. Acá es lo mismo".

"Además, ya está pactado un valor determinado de prestación odontológica por parte de la obra social, el cual sigue siendo bajo. Entonces tampoco podemos hacernos cargo del descartable que uno va a usar, el cual se usa una vez y se tira", añadió el titular del COM.

El representante de los odontólogos mendocinos también describió qué contiene la vestimenta de bioseguridad requerida: "Los kits de protección están compuestos de dos camisolines, dos juegos de botas, dos cofias, dos pares de botas y una manta de tapado para el paciente. Es solamente este tipo de descartable, no estamos sumándole guantes ni ninguno de los otros descartables que usábamos normalmente".

Por último, Kalbermatten contó cómo seguirá la atención en los centros odontológicos de la provincia: "En los consultorios se continúa atendiendo sólo urgencias y ya estamos en comunicación con el Ministerio de Salud para saber cuál es la resolución y a partir del miércoles esperamos tener todo bien claro para continuar con la atención".

Cómo se adaptan los consultorios odontológicos

El odontólogo Esteban Esper ( Mat. nacional: 5137) habló con Sitio Andinose refirió a los nuevos mecanismos de atención implementados en la odontología: "Hemos hecho una restructuración de la clínica. Porque cuando por ahí se habla de lo que se cobra de más, hay que aclarar que hemos hecho una nueva infraestructura, no sólo el agregado del kit quirúrgico para todas las consultas. No hay que confundir esos términos y debemos dejar en claro que lo que nosotros estamos haciendo es una infraestructura nueva. Ese es el concepto que tenemos que manejar. Y también hay que destacar que siempre se respetó la bioseguridad y la esterilización".

"Nosotros tenemos un 99% de proximidad y un 95% de posibilidad de contagio, en el caso de que haya un paciente con coronavirus. La odontología ha cambiado y creo que para bien, porque es para protegernos nosotros y los pacientes. De igual modo, creo que todos los odontólogos siempre atendieron como si una persona estuviese contagiada de algo porque sabemos el riesgo de contagio que tenemos. Hoy lo que le agregamos son más medidas de precaución y, quieras o no, incrementan el costo. Es la realidad que estamos viviendo", añadió el profesional que tiene su clínica en el Valle de Uco.

Y luego sumó: "Nadie es distraído en la odontología, porque sino estaríamos todos contagiados de algo. Somos profesionales de la salud y no somos descuidados. Lo que hemos hecho es mejorar la infraestructura e incluso nosotros como profesionales también tuvimos que mejorar. Hemos estado haciendo capacitaciones para saber cómo actuar a la hora de volver a atender y también en la forma de regresar a casa".

Esper recalcó la importancia de ofrecerle seguridad a los pacientes: "Creo que el paciente también solicita medidas de higiene y seguridad, y nosotros tenemos que brindarle esa tranquilidad para que todos nos sintamos seguros. El protocolo en mi clínica, y creo que los demás colegas están haciendo lo mismo, es primero realizar una anamnesis vía teléfono en donde se le pregunta al paciente si en los últimos días ha tenido algún síntoma. Si los ha tenido, en ese caso no se lo recibe y se lo llama más adelante. Además, en la entrada hay un trapo con lavandina para la desinfección de pies y después se higieniza las manos con alcohol en gel. Hemos duplicado las normas de bioseguridad, no es que antes trabajábamos relajados, sino que hemos anexado medidas".

"También es importante destacar que los buches los hacemos con mitad agua oxigenada de diez volúmenes y mitad agua tibia durante 30 segundos, lo cual me encargo de controlar que el paciente lo cumpla. Además de todo lo que conlleva la restructuración de la clínica: modificación de la entrada, consultorios que se convirtieron en box, el uso de la vestimenta adecuada, compresas estériles, descontaminación de superficies, esterilización y calidad del instrumental, y el uso de film que se descarta entre paciente y paciente", completó el dentista.

Finalmente, el odontólogo mencionó cómo afectó la cuarentena a sus pacientes: "Las urgencias nos han sobrepasado. Porque la gente está teniendo un nivel de stress terrible y empiezan a aparecer casos de bruxismo. Hay cosas que uno las puede solucionar telefónicamente con una medicación, pero en la gran mayoría de los casos no se pueden mejorar con una medicación y es necesaria la atención".

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