El gobernador Rodolfo Suarez aseguró la semana pasada que el Gobierno provincial "no puede sostener la cláusula gatillo" para los salarios de los estatales mendocinos durante este 2020. Ante este anuncio, los principales gremios alertaron que no piensan renunciar a esta herramienta que permite mantener actualizados los sueldos ante el avance de la inflación.
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Los gremios estatales no están dispuestos a renunciar a la "cláusula gatillo"
"No podemos sostener la cláusula gatillo porque va acomodando el sueldo de acuerdo a la inflación pero nosotros tenemos una realidad que mientras más inflación hay, menos recaudación hay en el Estado, con lo cual se hacen insostenibles las finanzas", manifestó el mandatario provincial el miércoles durante una conferencia de prensa en San Martín.
También señaló que apostarán a sentarse a dialogar con los representantes de los trabajadores para "buscar una forma de manera tal que el peso del empleado público no caiga sobre los contribuyentes y que haya que aumentar los impuestos" a la vez que resaltó que "tenemos que ser responsables para garantizar el mejor sueldo que puedan tener los empleados públicos".
Estas declaraciones no fueron bien recibidas por los gremios estatales que consideran a la "cláusula gatillo" como una conquista y no pretenden renunciar a ella. Asimismo señalan que la intención de terminar con esta disposición implica un "ajuste sobre el salario de los trabajadores".
La secretaria gremial de la Asociación Mendocina de Profesionales de la Salud (AMProS), Claudia Iturbe, expresó en diálogo con Sitio Andino que "vamos a dialogar y a tratar de mantener esa situación porque no creemos que el ajuste pueda ser a través de los profesionales de la salud".
Al respecto aseguró que "ya hay un ajuste" porque "a pesar de haber tenido la actualización mes a mes, suprimieron todas las vacantes de la gente que se jubiló y todas estas supresiones que hicieron se reemplazaron con contratos y prestaciones, y eso afecta a la salud pública".
En este sentido, la dirigente sindical sostuvo que si ya es difícil conseguir profesionales de la salud para las áreas más críticas y en los lugares más lejanos, "si realmente el salario pasa a ser más importante como prestación que como cargo, estamos en riesgo".
Por su parte, el secretario general del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE), Sebastián Henríquez, manifestó que "defendemos la cláusula gatillo como cualquier otro mecanismo de actualización automática para mantener el poder adquisitivo frente a la inflación".
"Qué curioso que luego de haber hecho campaña diciendo que las cuentas estaban en orden y que ahora venía la etapa del crecimiento, salieran a plantear esto y lo que da a entender esto es que la provincia no estaba tan en orden como decían", consideró respecto de la postura de Suarez en contra de continuar con esta actualización salarial en base a la inflación.
Asimismo subrayó que "la cláusula gatillo no es la culpable del desfinanciamiento de los estados provinciales y el nacional sino el endeudamiento brutal" y adelantó que están trabajando en definir una estrategia de unidad de todos los sectores estatales para reclamar por este beneficio.
En tanto, el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Roberto Macho, remarcó que "la cláusula gatillo es una herramienta que tenemos los trabajadores para que el salario no quede por debajo de la inflación y nos costó mucho conseguirla".
Advirtió que lo que Suarez está diciendo es que "va a ajustar el salario de los trabajadores, porque si no tenemos una cláusula gatillo vamos a tener directamente una pérdida del poder adquisitivo".
Asimismo, el líder sindical aseguró que de cara a las paritarias de este año los tres ejes del gremio serán que "todo aumento salarial tiene que ser por encima de la inflación, que tiene que ser retroactivo al mes de enero y en tercer lugar se tiene que dar el pase a planta de todos los trabajadores".