Banfield necesitaba imperiosamente reaccionar. La llegada de Eduardo Acevedo es una ilusión más, en la que ya se habían anotado entrenadores como Ricardo La Volpe, Jorge Da Silva, y el interino Raúl Wensel, que soñaba con tener su oportunidad en un equipo que siempre fue de mayor a menor. El conjunto del Sur había ingresado en un tobogán peligroso, con chances de descenso en una futura temporada, aunque -a este ritmo- todavía nadie asegura una "salvación" sin riesgo alguno en la actual. La realidad (la estadística) es preocupante, a tal punto que de los últimos 26 partidos, Banfield apenas ganó 4, empató 4 y perdió... 18. Anotó 16 goles y recibió... 40. Por eso, en ese sentido, el empate de anoche ante All Boys (0-0) tuvo gusto a derrota.
Banfield y All Boys igualaron en un partido para el olvido
En el Sur, el Taladro y los de Floresta protagonizaron un encuentro sin emociones, que finalizó 0-0.
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El partido fue muy pobre, con imprecisiones, brusquedades. El ímpetu se vio en exceso y eso hizo que las pocas acciones de riesgo las terminaran mal. Las pelotas paradas estuvieron como sistema y por allí tuvo un par de oportunidades Banfield, con cabezazos de Reta y Dos Santos. El local también exigió a Cambiasso con un remate desde afuera de De Souza.
Los dirigidos por Romero tuvieron la más clara con un mano a mano que Lucchetti le atajó a Matos, y el árbitro Vigliano le anuló bien un gol a Coronel por infracción sobre Quinteros, tras un tiro libre de Pérez García.
Fue un partido accidentado y cortado por seguidilla de golpes y lesiones, y porque la pelota estuvo más tiempo por el aire que sobre el césped. Banfield empujó en el segundo tiempo, reubicando a Jonatan Gómez por la derecha y a De Souza por la izquierda, pero no había juego fluido ni asociación.
En All Boys ingresó Enri Rui (delantero) por un inexpresivo Martín Morel, pero ninguno se aproximó con peligro ni generó situaciones como para despertar del aburrimiento de los presentes. Y Banfield, desanimado, se retiró frustrado: sin poder reaccionar