Hugo Moyano y Luis Barrionuevo comenzaron a unificar sus agendas. Los dirigentes planean un encuentro formal para principios de abril tendiente a presionar de manera conjunta por los reclamos que más los acercan: los fondos para las obras sociales y la necesidad de perforar el techo salarial que pretende fijar el Gobierno nacional para las paritarias de este año. Moyano, jefe de la CGT, apurará una alianza estratégica para lograr que Barrionuevo, que llevó medio centenar de gremios a su central «Azul y Blanca», apuntale con sus congresales el intento del camionero de ser reelecto en julio próximo.
- Sitio Andino >
- Política >
Moyano y Barrionuevo apuran una alianza para lograr más recursos
Liliana Korenfeld, extitular de la Caja de Servicios Sociales de Santa Cruz durante buena parte de la gestión como gobernador de Néstor Kirchner, llegó el lunes a la gerencia general de la Superintendencia de Servicios de Salud, y dos días después Cristina de Kirchner traspasó los fondos y las funciones de la APE a su área.
La designación representó un golpe para Moyano, que mantiene en la APE a funcionarios que le reportan, pero también para el ministro de Salud, Juan Manzur, que tiene como titular del organismo a Martín Alves, un hombre de su máxima confianza. La llegada de Korenfeld sepultó las esperanzas por una agilización en el reparto de recursos de la APE y, mucho más, respecto del Fondo Solidario de Redistribución (FSR), que el Estado recauda entre las propias obras sociales y que acumula más de 13 mil millones de pesos.
Esa certeza agilizó los contactos entre los hombres de Moyano y de Barrionuevo. Desde ambos sectores creen posible hasta un plenario de secretarios generales de ambas CGT a mediados de abril. Para el camionero se trata de una movida arriesgada, que apunta a llamarle la atención al Gobierno pero cuya concreción terminaría por sepultar su relación con los funcionarios.
El otro eje de entendimiento entre ambos sectores es el salarial. Mientras el Ejecutivo pregona en reserva un tope salarial entre sus gremios afines de entre el 18% y el 20%, tanto en las filas de Moyano como en las del gastronómico elevan la cifra a un rango del 25 al 30 por ciento.
De prosperar la alianza, ambos sindicalistas se encaminan a montar una próxima CGT opositora, mientras que desde el Gobierno alientan la candidatura del metalúrgico Antonio Caló para suceder a Moyano. Caló cuenta con el respaldo del jefe de los mecánicos automotrices (SMATA), Ricardo Pignanelli, de los «independientes» de la CGT, como Andrés Rodríguez (estatales de UPCN) y Gerardo Martínez (albañiles, UOCRA), y se cree que también de Omar Viviani, un histórico aliado de Moyano que en los últimos meses profundizó sus diferencias con el camionero.
Fuente: Ámbito FInanciero