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Juicio por jurado

Las claves de la necropsia que complican a los padres por el crimen de Giuliano

La segunda jornada del juicio por jurado que se desarrolla por el crimen de Giuliano Ibáñez (2), ocurrido el 27 de noviembre del 2017 en Luján, comenzó con declaraciones de diferentes personas que hicieron las pericias de rigor en el caso. 

Se conocieron detalles del informe de la necropsia y de las lesiones que tenía el pequeño en diferentes partes del cuerpo. La madre del pequeño, Yamila Ibañez (26) y su pareja Maximiliano Ortiz (27) llegan al debate acusados de un"homicidio agravado por el vínculo -en el caso de la mujer- y por alevosía -en ambos casos-".

Este lunes se inició el juicio con dos posturas claras por parte de los defensores de Ibáñez y Ortiz: buscan desligarse del hecho echándose la culpa uno al otro: los abogados de la mujer quieren comprobar que ella no estuvo en ese momento en la casa de calle San Martín de Carrodilla donde al pequeño lo golpearon y le fracturaron la columna. Los representantes del padrastro, buscan la coartada de que él estaba trabajando en ese momento. 

Este martes, en primera instancia, declaró Luis Clavel, médico psiquiátrico del Cuerpo Médico Forense sobre la pericia que le realizó a la progenitora de Giuliano. 

Después fue el turno de Gustavo Micha, perito de Policía Científica que tuvo contacto con el cuerpo de la víctima y explicó sobre la existencia de lesiones externas visibles pasadas y recientes. "Golpes y contusiones con diferencia de tiempo, morfología y coloraciones", expresó. Pero no así la lesión interna, es decir, la fractura de la columna que le ocasionó la muerte al pequeño de dos años.

 Posteriormente, ante el juez técnico Diego Lusverti, declaró la doctora legista Marcela Godoy, quien se desempeña en el Cuerpo Médico Forense desde hace 11 años y es parte del programa de Maltrato Infantil del Hospital Humberto Notti. 

Diego Lusverti, el juez técnico. 

La doctora fue consultada por el fiscal Fernando Guzzo, representante del Ministerio Público Fiscal, quien estaba acompañado del fiscal Flavio Damore, de Homicidios. Guzzo le preguntó sobre las lesiones que presentaba Giuliano. 

"Llamó la atención de la cantidad de golpes que tenía", sintetizó. A su vez, expresó que la escoriación más antigua era de unos 20 días, dejando claro que el niño era víctima de maltrato previo. Además confirmó que la causa de muerte fue la fractura de la columna, lo que le separó las vértebras.

"Tenía los huesos separados y fragmentados", manifestó. A su vez detalló que, en base al trabajó que realizó, era muy difícil que esa lesión se la haya hecho de manera accidental, es decir, producto de alguna caída de una cucheta o de otro lugar más alto. Esto, agregó, porque los huesos de niños son cartilaginosos por lo que son más resistentes al contrario de, por ejemplo, un adulto mayor que cualquier caída provoca una fractura.

Flavio Damore, fiscal de Homicidios, junto con Fernando Guzzo, jefe de la Fiscalía de Homicidios. 

Y manifestó un punto de su informe en el que manifestó que el nene murió por un shock mixto, es decir, por uno hipovolémico -pérdida de sangre- por un derrame interno -le encontraron sangre en una capa del pulmón-  y por el shock neurogénico, el cual es aquel que en se produce la muerte por un "extremo dolor". La columna, al ser fracturada en una zona donde están los nervios del sistema nervioso, provoca el deceso. "La fractura provocó la sección -separación- de un centímetro entre ambas partes de la columba", señaló Godoy. Y agregó: "Nunca lo había visto".

Respecto al golpe que le pudo provocar dicha lesión mortal, habló de que habría sido una pata en la zona de la espalda. No pudo confirmar si fue una sola o más de dos pero si estableció que el golpe fue "directo, localizado e intencional" por lo que descartó que se haya tratado de un accidente. 

Yamila Ibáñez con sus representantes legales. 

La doctora también fue consultada por los abogados defensores y los de Ibáñez preguntaron específicamente sobre las lesiones anteriores, las cuales eran moretones y no provocaron el deceso. Esto tiene que ver con la estrategia de los representantes de la madre de Giuliano, quienes quieren probar que ella no estaba en la casa en ese momento y que no fue quien lo golpeó hasta matarlo. 

Y en todo caso de ser hallada culpable, que reciba una condena por las "lesiones leves" que tenía el menor y no por su muerte.

Finalmente, declaró José Profili, médico psiquiátra del Cuerpo Médico Forense, quien entrevistó a Maximiliano Ortíz.

Explicó, ante las consultas sobre los rasgos característicos de la personalidad del imputado, que no se ajusta a los límites externos, que tiene un inadecuado manejo de sus impulsos, que es inestable y tiene inmadurez mental respecto a su edad y que está centrado en sí mismo, no tiene empatía con su entorno. 

Murió en el hospital

Según se pudo establecer con la reconstrucción del hecho, todo se inició el lunes 27 de noviembre del 2017 en la casa ubicada en calle San Martín al 5000 de Carrodilla. En ese lugar el pequeño Giuliano, de poco más de 2 años, fue golpeado por su padrastro y la madre lo llevó al Hospital Notti donde murió.

Su madre lo había llevado porque, supuestamente, el pequeño se desvaneció cuando ella lo retó. Sin embargo esa explicación no convenció a los médicos y tampoco a los investigadores que iniciaron la causa judicial.

De esa manera, tras la necropsia, supieron que el bebé murió por la fractura de la columna que le provocó un fuerte golpe. 

Tanto Ibáñez como su novio, Ortíz, quedaron detenidos el martes y posteriormente fueron imputados por homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía.

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