El Museo de Arte Digital de Tokio cumple un año. Nada menos que 520 ordenadores y 470 proyectores distribuidos en los 10.000 metros cuadrados del espacio artístico consiguen sorprender a los visitantes.
El Museo de Arte Digital de Tokio cumple un año. Nada menos que 520 ordenadores y 470 proyectores distribuidos en los 10.000 metros cuadrados del espacio artístico consiguen sorprender a los visitantes.

Magia, colores y luces en Tokio. En un año ya son cerca de 2,3 millones las personas, de 160 países, que han visitado sus instalaciones. FRANCK ROBICHON / EFE

'Único en el mundo'. Es el primer museo de esta escala dedicado en exclusiva al arte digital y a un solo colectivo de creadores, lo que lo convierte en "único en el mundo", según su director Ou Sungiyama en la inauguración. FRANCK ROBICHON / EFE

Paseo por un campo virtual. El objetivo principal del museo es la interacción total del espectador, convirtiendo su mirada y su propio cuerpo en parte fundamental de la obra, haciéndola distinta cada vez. FRANCK ROBICHON / EFE

Naturaleza artificial. La mayoría de espacios del novedoso museo están dedicadas a temática natural con cascadas, flores, arroyo, animales... Van rotando hasta crear cinco universos diferentes. FRANCK ROBICHON / EFE

Simetría fluorescente. En el Museo de Arte Digital, la tecnología está al servicio del arte y del visitante, para que su experiencia en contacto con el espacio sea única. FRANCK ROBICHON / EFE

Tres años para preparar la vanguardia virtual. Más de 50 obras permanentes y tres años de construcción del espacio avalan el éxito del primer aniversario del museo. FRANCK ROBICHON / EFE

Cascadas mágicas. Varios visitantes se toman fotografías en una de las obras del espacio, que asemeja una gran cascada. FRANCK ROBICHON / EFE

Perspectivas, proyecciones y diversión. El equipo de TeamLab, creadores del espacio, está formado por 550 personas. FRANCK ROBICHON / EFE

Una experiencia boreal. A pesar de ser un museo pensado para todos los públicos, los más pequeños disfrutan especialmente de la experiencia. Según se desplazan por el espacio, las proyecciones van cambiando y muestran perspectivas diferentes. FRANCK ROBICHON / EFE

Lluvia y fuegos artificiales. Una visita al Museo de Arte Digital puede ser una buena opción para tener un relajado paseo bajo la lluvia sin mojarse o para disfrutar de unos fuegos artificiales a cubierto. FRANCK ROBICHON / EFE

Artes plásticas y nuevas tecnologías: un nuevo mundo "Me gustaría que este espacio fuese un lugar donde se pueda recordar que en nuestro mundo las fronteras no existen", declara Toshiyuki Inoko, cofundador del colectivo TeamLab. FRANCK ROBICHON / EFE

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