ver más
°
Editorial

Contra la extorsión en Vendimia

Por Delia Segura, directora de SITIO ANDINO
Los mendocinos asistimos año a año al lamentable aprovechamiento que hacen de la Vendimia algunos sectores, que ven a esta fiesta como la ideal para reclamar y/o atacar política y mediáticamente al gobierno.

Esto ha pasado cada vez con mayor vehemencia y el grado de tensión que hay por estas horas es mucho. Pero sobre todas las cosas, nace de un error. Se trata de la mayor fiesta que tiene Mendoza, la que la proyecta al mundo. La pregunta es de qué manera. Si nos tenemos que ajustar a lo que se observa hoy, será inmersa en una serie de conflictos.

Por orden cronológico, se pueden mencionar al menos 5 frentes abiertos que tiene el gobierno local (por la minería, sueldos estatales, la crítica de la UCR a las gestiones K y al INV, la presión de los empresarios por la Promoción, y la queja de productores del Sur y el Este que se sienten marginados de las políticas oficiales).

Primero: los ambientalistas anunciaron que van a utilizar el Carrusel del sábado a la mañana para manifestarse en contra de la minería, seguramente con carteles, pancartas, máscaras y cuanta cosa puedan usar para hacerse ver más que las mismas reinas.

En ellos pesa más la oportunidad para extorsionar al gobierno usando a la Vendimia como vidriera, que el hecho de que el propio gobernador Francisco Pérez haya dicho que "no están dadas las condiciones sociales" para debatir sobre la minería en Mendoza.

Ese debate tiene que darse. No hay posibilidades de que la provincia se desarrolle económicamente en el futuro sin actividad minera. Nos obstante, y aunque por ahora el mandatario ha hecho un paso al costado, se ha corrido de la discusión, los ambientalistas insisten con su embestida durante la Fiesta Máxima de los mendocinos. De todos, no de ellos.

Segundo: las protestas de los empleados estatales están a pleno. La paritaria docente no se cerró antes de que comenzara el ciclo lectivo, hubo paro el primer día de clases, una marcha masiva y la pelea sigue. Y en este enfrentamiento también están otros sectores fuertes de la administración pública, como es el de la salud.

Tercero: ¿Cómo puede ser que un senador nacional, como Ernesto Sanz, haya dicho que hay que aprovechar los flashes de Vendimia para reclamar por lo que es de Mendoza? ¿Que ya esté hablando de la carta que tiene preparada para Boudou y Abal Medina si efectivamente vienen el sábado?

Sanz dijo a la prensa esta semana: “Vendimia no es sólo un momento para festejar, sino un momento político. Pero no sólo para la foto, sino para que nos sentemos políticamente a discutir la situación de Mendoza y tengo la impresión que en esta oportunidad hay tantas cosas pendientes que es necesario que los funcionarios nacionales no vengan sólo a festejar". La pregunta es: ¿Sanz no puede hacer en el Congreso su crítica a la sintonía fina del kirchnerismo? Él es senador nacional y Boudou preside el Senado por ser el vicepresidente de la Nación.

Por otro lado, el presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, salió a denunciar la "morenización" del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) con sospecha de irregularidades. Y la diputada nacional Mariana Jury declaró que "Hay organismos como el INDEC y ahora el INV que dibujan las cifras e intentan tapar la realidad". Muestras de oportunismo político.

Cuarto: Volvieron otra vez los fantasmas sobre la promoción industrial. Desde el sector empresario, fundamentalmente la Cámara de Comercio de San Rafael, advierten que la Justicia Nacional podría llegar a fallar en contra de la provincia. Habrían tres dictámenes de miembros de la Corte en ese sentido, dicen. Pero es un trascendido el Gobierno provincial relativiza.

Finalmente, en el quinto lugar de la nómina de conflictos en Vendimia puede mencionarse a los productores que se sienten marginados por el gobierno y que este viernes cortaron media calzada de la Ruta 7, en el departamento de San Martín. Pertenecen a la Asociación de Productores en Acción, cuyo titular es José María Llaver, y piden un aumento en el precio de la uva, $1,20 el kilo mientras el Gobierno ofreció $1,10. A su vez, apoyan parte de la crítica de la UCR al INV.

Sin duda, esta etapa del año es clave. Se definen muchas cosas para el resto del año, pero el gobierno provincial lleva 83 días administrando la provincia y tanta agitación política en plena Vendimia no es buena para la provincia. Hay sectores de la sociedad que necesitan mostrarse sin importar las consecuencias. Toda esta tensión podría evitarse. Y no la lamentará únicamente el Gobierno, también buena parte de la sociedad.

Te Puede Interesar