A Hitchcock le volvían loco las rubias. Kubrick casi siempre incluía en sus películas una escena importante que transcurría en un baño. Tarantino no esconde su adoración por los pies femeninos, ni otros grandes directores lo ocultaron, como Luis Buñuel o Luis García Berlanga. De David Lynch a James Cameron, pasando por Almodóvar, Cronenberg o incluso Michael Bay.













