ver más
°
relatos de veteranos

Estremecedor relato: "Teníamos hambre y comíamos carne de oveja cruda"

Antes de entrar en combate, los soldados ya se encontraban en pésimo estado físico y mental.
Por Carolina Pavón carolina_pavon@sitioandino_com_ar

Alejandro Rodríguez fue uno de los tantos jóvenes que cumpliendo con el servicio militar, tuvieron que defender a la Patria en la guerra por las Islas Malvinas. Tenía tan solo 18 años.

Soldados argentinos durante la Guerra de Malvinas. Fotos de archivo.

"El 14 de abril (1982) llegamos a Malvinas y al principio era como un ejercicio, no manejábamos mucha información, la idea de una guerra era una posibilidad muy remota", así comenzó su relato este héroe de Malvinas, que hoy en día vive en el departamento de Las Heras.

Rodríguez formaba parte de un grupo conformado por 42 soldados que estaban al mando de un subteniente, que en ese entonces tenía 22 años. "Cuando comenzaron los bombardeos, nos dimos cuenta que ellos (los ingleses) ya estaban acá", señaló.

Este grupo, del que sólo sobrevivieron 9, entró en combate con las fuerzas enemigas el 28 de mayo. En ese lapso de tiempo, desde que llegaron hasta que combatieron, pasaron hambre, frío y otras necesidades.

"Cuando entramos en combate sentimos alivio, porque sabíamos que íbamos a salir de todo eso, vivos, heridos o muertos", continuó Alejandro.

Debido al clima hostil que hay en las Islas, la ropa se humedecía y no contaban con indumentaria nueva. En tanto, costaba que les llegara comida, ya que los alimentos se encontraban en Puerto Argentino, que había sido bombardeado por los ingleses en uno de sus primeros ataques.

"Había problemas con la logística de los alimentos, y no podíamos ingresar a ninguna casa de los habitantes a solicitar nada, eso estaba prohibido. Entonces, mediante un trabajo de hormigas, lográbamos llevar a una oveja de las que andaban por ahí al campo minado que teníamos cerca. Una vez allí, esperábamos a que el animal pisara una granada para que muriera y así poder comer su carne, que por cierto teníamos que comer cruda porque hacer fuego en ese lugar era casi imposible por la humedad", comentó el veterano.

Rodríguez en la actualidad.

De acuerdo a lo relatado por Rodríguez, los soldados solían pasar días sin comer: "Estábamos cansados, sin dormir y con la moral muy baja". Fue en esas pésimas condiciones que les tocó pelear ese 28 de mayo desde las 4 de la madrugada y durante 12 horas sin descanso.

"Hicimos lo mejor que pudimos, peleamos hasta el final y estoy orgulloso de eso". Del combate, Rodríguez salió gravemente herido y fue dado de alta en septiembre de ese mismo año, ya estando en el continente.

"No estoy arrepentido de haber ido a Malvinas, pero la guerra en ningún ámbito deja algo bueno. Hoy no tomaría un arma para ir a recuperar las islas, existen otras formas", expuso el ex combatiente.

"No queremos que la causa Malvinas termine cuando muera el último veterano", concluyó Alejandro, mientras continúa su vida en Mendoza, lejos de las islas pero con su corazón todavía en ellas.

Te Puede Interesar