Maradona: Yo no necesito que hablen mis hermanos para defender lo que hago
Diego Maradona calificó de mediocre a Fernando Batista, hermano del entrenador del seleccionado argentino, quien ayer lo había criticado por sus dichos tras la eliminación del equipo nacional de la Copa América.
Inmediatamente, también criticó al subdirector del Departamento de Selecciones nacionales e hijo del presidente de la AFA, Humberto Grondona. No se puede salir a decir estupideces por radio porque tenemos un amigo periodista. En la Selección no hay consulta, no hay absolutamente nada. ¿A cuántos equipos hizo funcionar Humbertito Grondona?, se preguntó con sarcasmo.
Maradona insistió en que teme que algunos futbolistas no quieran regresar al seleccionado argentino y recordó que alguna vez, jugando para (Carlos) Bilardo, tuvimos que hacer algunas reuniones para que los muchachos no se fueran.
Lo digo con conocimiento de causa, porque los jugadores se pueden aburrir y cansar de todo esto. Un día, (Bilardo) me hizo tirar cien centros en un entrenamiento y vino Burru (Jorge Burruchaga) y me pidió que le dijera a Bilardo que la corte, rememoró.
Finalmente, se refirió a la ruptura de su relación con Alejandro Mancuso, ex ayudante de campo suyo en el Mundial de Sudáfrica 2010, al tiempo que sostuvo que en este momento no puede confiar en nadie.
Se rompió una amistad que había defendido hasta con mis hijas. Ahora el tema lo verán mis abogados, los que tengo en la Argentina y en China. Pero esto va más allá de la plata, lo que más me duele es que se rompió una buena amistad. Lo único que digo es que yo no fallé y seguí defendiendo a Mancuso hasta que me presentaron ese contrato trucho, comentó.
Maradona afirmó que se siente traicionado por su ahora ex amigo y precisó que era Mancu el que manejaba los números, el que hacía y deshacía todo. Me sentía cuidado y quería seguir creyendo en la gente. Hoy no tengo fuerzas para creer en nadie.
Sin embargo, el ex DT del seleccionado aseguró que no se arrepiente de haber dejado su puesto en el equipo nacional por defender el lugar de ayudante de campo de Mancuso, a quien el titular de la AFA, Julio Grondona, quería desplazar.
No me arrepiento en lo más mínimo, porque actué como debía hacerlo un amigo. Yo no fallé. Era muy fácil decir: que se vaya y yo seguía. Pero Mancuso, antes que ser mi segundo, era mi amigo. Y a los amigos no se los traiciona. Ahora el tema lo manejan mis abogados. Le deseo a él lo mejor y que reflexione, añadió.
El tenía suficiente confianza conmigo para decirme todo. Me dolió enterarme por otro de un contrato que yo no habìa firmado. Èl, más que nadie, sabía que muchas veces yo lloré cuando íbamos al showbol por haber dejado a un amigo que quise tanto como fue Guillermo Cóppola. No sé si se aprovechó, pero sí me traicionó en algo que sabía que me iba a doler, concluyó.