El ministro de Hacienda, Martín Kerchner, realizó hoy un completo informe semestral sobre el estado de la deuda pública de Mendoza y brindó datos reveladores. Reconoció que el pasivo de nuestra provincia creció en el primer semestre de 2016, pero aseguró que el número es "controlable". Resaltó también que la deuda actual de Mendoza está consolidada y refinanciada, cuando la herencia recibida del gobierno anterior era un déficit flotante y "prácticamente una cesasión de pagos".
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Kerchner: "La deuda de Mendoza creció pero ahora es controlable"
La deuda pública era estable hasta 2014, pero creció notablemente en 2015.
En primer lugar el ex diputado radical explicó que la deuda pública actual de Mendoza asciende a 22.500 millones de pesos, siendo aproximadamente el 8,5% del PBG (Producto Bruto Geográfico) de la provincia. "Es una deuda controlada. Normalmente las provincias tienen deudas del 12 o 13% del PBG", explicó el funcionario en su informe.
En comparación con diciembre de 2015, cuando terminó la gestión del ex gobernador Francisco Pérez y arrancó la de Alfredo Cornejo, el pasivo estatal creció en 3.500 millones de pesos. Sin embargo los funcionarios actuales resaltan que ese crecimiento es notablemente menor al ocurrido en años anteriores y culpan a la herencia por el aumento del déficit.
Sin embargo, la información que resalta Kerchner es que mientras el año pasado 4.961 millones de pesos de la deuda eran "flotante", este año se logró consolidar el 65% de ese monto y se bajó ese pasivo en un 65% hasta llegar a 1.700 millones de pesos. Eso significa que el déficit de Mendoza con empleados, proveedores y municipios, entre otros, cayó notablemente. El dinero que antes se le debía a mendocinos ahora se le debe a la banca privada y a financistas internacionales.
"Hoy la provincia tiene una deuda no consolidada muy pequeña y manejable. Recibimos el Estado prácticamente en cesación de pagos, porque la deuda flotante se triplicó desde 2014 hasta 2015. Eso significa que el Estado se estaba financiando con la plata de los empleados, proveedores y municipios", explicó el ministro de Hacienda, quien resaltó que su estimación es que la deuda no volverá a crecer hasta fines de este año.
"Tener deuda consolidada significa que Mendoza sabe exactamente cuál es la deuda, cuándo la va a pagar y cómo. Pagarle a proveedores y blanquear la deuda significa una reactivación de la economía", concluyó el ministro.
En tanto, Kerchner también resaltó que si bien en lo que va del año el Gobierno de Cornejo tomó 10.079 millones de pesos en deuda (prácticamente la mitad en dólares) la deuda pública creció sólo 3.500 millones de pesos. Eso significa, según el funcionario, que los otros 6.500 millones de pesos se utilizaron para pagar deudas tomadas con anterioridad y otros agujeros heredados, como el descubierto con el Banco Nación y los adelantos de coparticipación.
El bono es exitoso
El sistema que Kerchner eligió para ponerse al día con proveedores del Estado, quien tenía deudas exigibles que se contaban por miles de millones al finalizar 2015, fue un bono. Pese a que esa letra fue vista con desconfianza por muchos proveedores, al día de hoy el tiempo le dio la razón al Ejecutivo.
Ocurre que, según los números del Gobierno, los bonos que Mendoza emitió tienen un comportamiento ideal y hoy se ubican entre el 95 y 105% de su valor. "Eso significa que muchos cobraron 100 en bonos y luego los cambiaron por 105. Eso ocurre porque el mercado confía en Mendoza, sino el valor caería", finalizó el ministro.