El ticket de entrada dice tarjeta de abordaje y desde el minuto uno el espectador sabe que se lo invita a un viaje. Pero no es un viaje cualquiera: es a la luna.
El ticket de entrada dice tarjeta de abordaje y desde el minuto uno el espectador sabe que se lo invita a un viaje. Pero no es un viaje cualquiera: es a la luna.
Si es amarilla o es blanca. Si tiene la apariencia que la imaginación impregnó sobre ella desde la infancia. O si se ve azul o celeste la Tierra a la distancia, son cuestiones que descubrirán Julia y Pablo, los dos protagonistas de una historia de amor que ablanda hasta el corazón más rígido.

La obra estrenó el fin de semana pasado. Continúa con funciones en agosto. Foto: Axel Lloret.
Hernán Iguácel es quien interpreta y dirige la versión local de Te quiero hasta la luna ¿Ida y vuelta?. Obra del argentino Matías Puricelli que ha cosechado premios y nominaciones, además de ser adaptada en varios países de Latinoamérica. En la travesía interestelar lo acompaña la cantante Carla Petrus (ex-corista de Zona Ganjah), quien sorprende en su primer rol teatral con un papel que le calza a la perfección y al que le imprime dulzura e ingenuidad.
Julia es espontánea y algo distraída. Le enseñaron a rezar a la Virgen María antes de emprender un viaje y no es muy precavida a la hora de armar una valija. Pablo, por el contrario, es más estructurado y analítico. En una libreta que le regaló su madre calcula y anota datos. También escribe canciones a helechos y toca el Ukelele. Cuando eran novios, Julia y Pablo, pactaron hacer un viaje a la luna y ahora tienen que ver la forma de transitar la experiencia desde la incómoda separación.

Foto: Axel Lloret.
Ambos actores construyen la dupla adorable que demanda el texto. Jugando desde el comienzo a romper las leyes de la gravedad y la lógica, la puesta propone no sólo una travesía fantástica con destino al espacio sino la posibilidad de reencontrarse con el romance en su estado más ingenuo y más puro. Nadie se olvida de un primer amor, es por esto que la obra funciona y logra lo que busca: que todos regresen a su casa con una sonrisa.

Foto: Axel Lloret.
Puede resultar infantil, pero esta comedia romántica no tiene la pretensión de que no ser así. Apela a la ternura de dos seres que se quieren desde muy chicos para recuperar emociones no contaminadas por el mundo adulto. Además contiene mucho humor. El vínculo que se genera entre ellos transita por situaciones torpes que se resuelven con remates ocurrentes. Es Hernán Iguácel quien en este sentido- se lleva los gags más divertidos.
La construcción de la ambientación de la nave espacial está resuelta de manera acorde a la fantasía propuesta. Unas telas blancas colgadas del techo, un aro de metal simulando una ventana, un botón rojo y dos asientos, alcanzan para recrear Luna Servicios Aéreos, el dispositivo que trasporta a los protagonistas hacia el satélite. Hay también un interesante juego temporal que los actores resuelven en el mismo escenario y un par de canciones en vivo.
Presenciar Te quiero hasta la luna ¿Ida y vuelta? resulta una experiencia encantadora. Una propuesta diferente que el elenco mendocino Tanto Ruido Teatro pone en escena para invitar a pasar un grato momento. Enamorarse de esta historia es la intención, sólo hay que animarse al despegue.
Habrá más funciones de la obra. Este sábado 6 de agosto en la Enkosala Gladys Ravalle. Almirante Brown 755, Godoy Cruz. Hora: 21.30. Entrada: 100 pesos / 19 y 26 de agosto en el Teatro Las Sillas.
FICHA ARTÍSTICA DE LA OBRA:
Dramaturgia: Matías Puricelli y Francisco Ruiz Barlett
Actúan: Carla Petrus, Hernán Iguácel
Dirección general: Hernán Iguácel
Asistencia de dirección: Magali Aguilera
Voz en Off: Hugo Yañez
Diseño de vestuario: Santiago Martín
Diseño Lumínico y de Escenografía: Maimará Bracamonte
Música original: Francisco Ruiz Barlett
Letras de canciones: Francisco Ruiz Barlett
Fotografía: Adrián Fiuri / Basilisco Producciones
Diseño gráfico: Hernán Iguácel
