El mediodía del sábado vaya que fue prodigo en detalles y palabras que develan con poco esfuerzo las incongruencias del Gobierno Nacional y uno de los principales factores de poder de nuestro país entre sus discursos y sus acciones.
El mediodía del sábado vaya que fue prodigo en detalles y palabras que develan con poco esfuerzo las incongruencias del Gobierno Nacional y uno de los principales factores de poder de nuestro país entre sus discursos y sus acciones.
La inauguración oficial de la muestra 150º de la Sociedad Rural Argentina en Palermo, reafirmó que los sectores concentrados del poder de la Argentina se encuentran en plena luna de miel con un Gobierno, solícito a sus reclamos, y que en su mayoría proviene de sus entrañas, como ayer lo recordó el propio Presidente.
Las palabras de Luis Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina, ya quedan en el recuerdo. Para Etchevehere el campo salió a las calles y a las rutas en tiempos que la sociedad no podía expresarse, donde la libertad no existía. Nadie sería capaz de encontrar alguna noticia de los sectores que él representa movilizados durante algunas de las tantas dictaduras de la Argentina. Ahora bien sería fácil encontrar a sus familiares y representantes formando parte de esos Gobiernos.
Pero sí se movilizaron y pusieron en peligro (cuando no los voltearon) a varios gobiernos democráticos que osaron pensar o pretender que ellos ganaran un poco menos. La última demostración que usted recordará seguramente son las movilizaciones y cortes de ruta contra la resolución 125.
Pero aprendieron de aquella oportunidad en la calle y las rutas. Les salió bien y lograron su objetivo: erosionar al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Pero aprendieron también que la exposición no siempre es buena y mejoraron la estrategia, no más calles y rutas que los dejaban demasiados expuestos. Volvieron a su historia, las sombras, y desde allí urdieron sentarse sobre su producción, evitar que al país ingresen divisas y tributar por ellas, impedir el funcionamiento normal del comercio de la Nación, fue el plan para favorecer a los suyos y vaya que lo lograron.
Etchevehere tampoco tuvo empacho en mostrar el famoso doble standard común de los espacios que representa. En su discurso pidió a gritos la intromisión del Estado en la lechería para salvar al sector, quieren la plata de todos y el subsidio para sí y que el Estado intervenga en la cadena de precios, pero ponen el grito en el cielo cuando la plata del todos va a favorecer el consumo de la clase trabajadora o el Estado pretende entrometerse en su nicho.
Más allá de la particular visión de la historia, pasada y reciente, que tienen los hombres de La Rural, también quedó claro que cuando hablan de El Campo, y el Presidente de la Nación también, no se refieren al campo de las economías regionales, sino exclusivamente al de la pampa húmeda, el que menos valor agregado tiene y posee. El Presidente plantea que quiere que dejemos de ser el granero del mundo para pasar a ser el supermercado del mundo, marcando una profunda contradicción con todas las medidas tomadas en estos meses que solo favorecieron al complejo agroexportador primario.
Esta semana el Ministerio de Trabajo oficializó que desde que asumieron, la destrucción de puestos de trabajo registrados es permanente hasta en los sectores beneficiados fuertemente. Para no corrernos el campo perdió 4 puntos porcentuales de empleo registrado en estos meses y tiene 10 mil empleos registrados menos que en mayo de 2015. Esto demuestra que el efecto derrame favoreciendo a los agroexportadores primarios, creyendo que así se atiende a toda la cadena, es una de las tantas falacias que el Gobierno y el establishment económico- comunicacional nos quieren vender.

El gráfico oficial del propio Ministerio admite que la creación de puestos de trabajo registrados fue permanente hasta noviembre del año pasado -demostrando así la mentira del discurso de campaña y de estos primeros meses- y comienza a caer sin parar, cada vez más profundamente desde Diciembre de 2015. En total según la cifra oficial entre noviembre y junio se perdieron 128.294 puestos de trabajo registrados con el arrastre que eso tiene, también, sobre el empleo informal cosa difícil de calcular.
Las incongruencias saltan a cada paso de la gestión, no pasa día en que se puedan contrastar fuertemente las declaraciones públicas con la realidad de las medidas que se toman, que solo encuentran como respuesta un pequeño diccionario mediocre de frases y metáforas hechas de dudosa calidad intelectual y discursiva, que se conciben en la oficina de redacción de discurso presidencial.
En fin, prometen pobreza cero pero agregan cinco millones de pobres en 8 meses, prometen trabajo de calidad para todos los argentinos y no para de caer el empleo, prometen la salvación de las economías regionales y con cada medida que toman las hunden más, tocan el ProCreAr para mejorarlo pero solo arman un negocio inmobiliario, anuncian la reparación histórica a los jubilados pero solo benefician al 30% que cobra mucho más que la mínima.
Usando una metáfora futbolera (ya que están de moda) el Gobierno debe estar creído sinceramente que tiene al Barcelona, sino, no se entiende por qué si entraron a la cancha perdiendo 4 a 0 como lo expresan, antes de empezar el partido se hacen media docena de goles en contra.
