ver más
°
Calidad de vida

Corriendo riesgos para crecer

Promover una actitud proactiva aprendizaje, sin temor al cambio y reconciliándonos con el error .
Por Marcela Heras - Instructora Método DeRose

¿Será parte del patrimonio cultural y educacional el hecho de tratar de no correr riesgos? Muchos de nosotros hemos sido educados en esa tendencia. Y no estoy en contra de eso, en absoluto. Sí en cuanto esa actitud aprendida o impuesta nos coarte en forma inconsciente el deseo y la concreción posterior de conocer otras tierras, de aprender, de descubrir personas, de aventurarnos en otro trabajo, iniciar relaciones o embarcarnos en proyectos nuevos.

Siempre busco ponerme en alguna situación que me genere incomodidad, para no “acomodarme en el almohadón blando de la inercia”, como suele decir el escritor DeRose.

No hago apología del cambio sin sentido, pero sí propongo una actitud proactiva de crecimiento y aprendizaje constantes, sin temor al cambio y reconciliándonos con el error si la elección no fue acertada. Después de todo, podemos volver a casilleros anteriores. No retrocedimos, ganamos experiencia para seguir avanzando. Pero siempre en movimiento, con la mirada fija en la meta mientras disfrutamos el recorrido.

Pienso que el agua estancada se corrompe, su composición inicial se ve alterada en forma no deseada ni útil. Y con no deseada ni útil me refiero a que nadie bebería de esa agua ni se se daría un baño en ella, ¿no?

Cambiar por cambiar es sinónimo de inestabilidad. Hablo de tomar riesgos con vistas al crecimiento y, de alguna manera, la expansión de nuestra conciencia. Año tras año, el árbol renueva sus hojas mientras sus raíces avanzan en profundidad. Podría parecer un cambio superficial, ya que todo lo demás a ojos vistas está igual. Pero esa suma de pequeñas mudanzas implica, nada más y nada menos, el inicio de un nuevo ciclo.

Te Puede Interesar