Por Marcelo López Álvarez

Votó el ciudadano, otra vez a votar

Los ciudadanos votaron, el pueblo (esa confusa definición) decidió el futuro de la provincia. Los que defendemos con todas las armas al alcance la democracia y la voluntad ciudadana creemos que los ciudadanos nunca se equivocan.

Eligen, deciden de acuerdo a su sentimiento, a su pensamiento en un momento particular. Los alineamientos que producen las sociedades detrás de candidatos o movimientos políticos no deben ser cuestionados sino acompañados. En nuestro caso con análisis, críticas o elogios de acuerdo –claro- a los pensamientos e información de quien escriba.

Dicho esto, comienzan en la provincia un par de procesos interesantes; el primero y más importante el camino que llegará al 10 de diciembre y la entrega del gobierno provincial a Alfredo Cornejo. El segundo de qué forma se acomodarán las cargas en el nuevo escenario del Justicialismo y el Frente para la Victoria provincial

En el primer caso el proceso se sabe será largo, y seguramente por momentos complicado. No siempre es fácil que el herido rápidamente acuerde con quien lo hirió. A esto hay que sumar que comenzarán a aparecer algunos personajes que querrán ser más papistas que el Papa.

El magnífico dato que aportó el viernes en exclusivo Marcelo Torrez en su columna de Sin Verso por Radio Andina y Sitio Andino del insólito pedido de una oficina en Casa de Gobierno -en el Ministerio de Hacienda- para “controlar” la marcha de las cuentas provinciales por parte de la Alianza Cambia Mendoza, desató la indignación en el PJ.

El reclamo es realmente sorprendente, primero porque se instauraría una especie de auditoria externa a todas luces ilegal ya que no está contemplada, pero también sorprende que ese pedido venga de un legislador provincial promoviendo una increíble intromisión de poderes. Justo de quienes escriben y declaran hasta el hartazgo de la supuesta intromisión del Ejecutivo (provincial y nacional) en los otros dos poderes constitucionales. La Constitución provincial y las leyes tienen escrito bien claro cuáles son los órganos de control.

“Información toda, cogobierno no” “Las decisiones las tomamos hasta el 10 de diciembre, si quieren que designen ya el gabinete y nuestros ministros se sentarán con los designados para brindarles toda la información que requieran” son las dos frases más escuchadas de parte de los hombres del Justicialismo en las últimas horas.

Del lado de los victoriosos, Alfredo Cornejo, advirtió a su tropa de Godoy Cruz que deben seguir gestionando más que pensar en quien será su sucesor y de paso también dejó claro que para anunciar quienes lo acompañaran en la provincia y cuantos ministerios habrá falta todavía un rato.

Está claro que nadie en su sano juicio político anunciaría su gabinete cinco meses antes de asumir y someter a los nombres a un desgaste permanente.

En este proceso largo seguramente de un lado y otro saldrán ideas constructivas e interesantes, pero también habrá muchas chicanas y discusiones, y es lógico se trata de política y poder.


Del lado del PJ en tanto más allá de la lista de ganadores y perdedores del domingo, está claro que se encolumnan en un objetivo, que Daniel Scioli gane en Mendoza, después –dicen- habrá tiempo para analizar qué pasó y cómo seguimos.

La reunión de ayer sábado en Cavas de Cano de todos los candidatos del PJ más Jorge Tanús confirma esa decisión.

El peronismo de Mendoza está decidido a darle a Scioli una victoria en estas tierras, un candidato que en estas semanas ha incrementado su campaña y con todo el Frente para la Victoria encolumnado tras de él parece decidido a darle más sustancia a su discurso para profundizar la polarización y seguir ampliando su base de votantes.

A esta profundización del discurso de Scioli, seguramente se irá agregando una muestra permanente de su gestión en la provincia de Buenos Aires, con algunas cosas muy interesantes como por ejemplo el modelo de salud tomado del gobierno de Lula. Es un sistema de Hospitales de Cercanía, algo así como un centro de salud, pero más grande y con más y mejor equipamiento que permiten descomprimir los grandes centros asistenciales y obvio acercar la salud a los ciudadanos.

Estos ejemplos que seguramente comenzarán a difundirse mucho más en estos días muestran a un Scioli bastante diferente a esa imagen tibia y de gestión indefinida que pretendieron mediatizar en los últimos tiempos.

Las cartas provinciales ya están echadas, ahora la pelea es por el premio mayor de la Nación y la maquinaria de todos los contendientes otra vez está en marcha.

@marcelopez2202

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