No hace falta recordarles que medios, periodistas, escribas, opinadores etc. Tenemos una especial e increíble predilección por utilizar el término histórico. Pues ¡albricias! esta vez sí lo podemos usar.
No hace falta recordarles que medios, periodistas, escribas, opinadores etc. Tenemos una especial e increíble predilección por utilizar el término histórico. Pues ¡albricias! esta vez sí lo podemos usar.
En unas horas estaremos frente a la urna colocando el sobre blanco con nuestra opción para decidir, en esta primera instancia, quienes queremos sean los candidatos de cada sector para pelear por la gobernación y las intendencias de nuestra querida Mendoza.
La aparición de las PASO provinciales ha alterado -de alguna manera- la forma tradicional de elegir a los candidatos en las agrupaciones mendocinas, sobre todo en las principales, y de alguna manera ha envalentonado a muchos dirigentes y militantes que ahora se animan a hacer frente a estructuras de pertenencia y juegan para ver qué pasa.
Lo más probable es que este domingo no haya ninguna sorpresa, pero también es cierto que en el nacimiento de esta nueva etapa de la política mendocina, políticos, encuestadores, ciudadanos están desorientados.
Los políticos actúan, la mayoría de ellos, con la lógica de las viejas elecciones internas, los encuestadores no aciertan a discernir tampoco los humores y respuestas y los ciudadanos presos de confusión también se preguntan para dónde correr en esta primera experiencia.
Lo cierto es que, más allá de para dónde corran, no está de más recordar que está vuelta solo se decide quien será candidato por cada sector para las de verdad o sea el 21 de junio.
Hay quienes creen que esta será una gran encuesta, esa especie de encuesta perfecta, otros creen que los posicionará definitivamente, y otros creerán que tocaron el cielo. Pero lo más probable que todos estén equivocados. Estas PASO históricas por ser las primeras y precisamente por eso perfectibles, abren una puerta, un camino hacia la participación intensa y universal de los ciudadanos en la realidad cotidiana de los espacios políticos que buscan representarlos. En esa perfectibilidad que se debe encontrar a este instrumento están también los mensajes y los objetivos. En esta instancia los candidatos deberían contarnos porque ellos son los indicados para representar tal o cual espacio, y desde el lunes si contarnos por qué, para qué quieren gobernar la provincia o el municipio y cómo lo harán.
El hecho de que solo un espacio político tenga contienda para elegir el candidato a gobernador ha desvirtuado el discurso y aumentado la confusión en muchos que creen que se decidirá quién gobernará la provincia o el municipio y nada más alejado de ello.
Pero nadie podrá negar que se inicia un nuevo e importante camino de hacer valer nuestros derechos y la participación ciudadana. A poquito más de 30 años de recuperar para siempre nuestras instituciones democráticas no cabe ni la mínima duda que estamos ante un domingo para celebrar.
