Vida musical

Repasá la trayectoria de Joe Cocker, la voz áspera del rock y el soul

El artista deslumbró hace más 40 años en Woodstock y se convirtió en una estrella de la noche a la mañana.

Por Sección Cultura

Vibraba, saltaba, suspiraba, gritaba y cantaba desde el fondo de su alma. Cuando Joe Cocker deslumbró hace más 40 años en Woodstock con sus fuegos de artificio musicales, las masas se electrizaron con la voz áspera, el pelo crespo y la camiseta sudada del inglés. Cocker se convirtió en una estrella de la noche a la mañana.

Comenzó una carrera musical que estuvo quizá más plagada de altos y bajos, hits, fracasos y problemas con el alcohol que cualquier otra. Sin embargo, Cocker se levantó una y otra vez y volvió a encontrar el camino al éxito. Murió la noche del domingo, a los 70 años, en el estado norteamericano de Colorado, donde vivía en un rancho junto a su esposa.

Por poco, Cocker se convierte en un gasista. Sin embargo, mientras estudiaba el oficio, ya recorría los bares de su ciudad natal, Sheffield, y tocaba entre otros covers de Ray Charles, con cuya música se crió. Su primer gran éxito no se hizo esperar: con el cover de los Beatles "With a Little Help from My Friends" llegó en 1968 al primer puesto del ranking británico.

Le siguieron Woodstock, el éxito, la fama y el dinero. Sus fans amaban las actuaciones vibrantes en que sus manos parecían representar la música y sus dedos tocar riffs en una guitarra imaginaria.

"Todo empezó a comienzos de mi carrera, cuando intentaba abrirme camino en el mundo de la música", explica. "Simplemente imité los movimientos de mi mentor, Ray Charles. Con el tiempo se ha convertido en parte de mi espectáculo, de mi forma de expresarme".

No obstante, sostiene que su típico movimiento de brazos al cantar conocido como "síndrome Joe Cocker" ha ido "evolucionando". "En general, muestra cómo siento la música".

Sin embargo, su repentino ascenso no le resultó fácil. Cocker cayó en el abismo: las drogas y el alcohol lo enfermaron. Los asesores falsos lo secaron financieramente. Sus discos de los años 70 no fueron especialmente exitosos y sus apariciones en vivo se convirtieron en una aventura debido a sus problemas con el alcohol.

No obstante, Cocker volvió a encontrar el camino y a principios de los 80 se calmó y volvió a la senda del éxito. Canciones como "When the Night Comes", "N'oubliez Jamais" o "Unchain my Heart" le aseguraron más de una vez un puesto en los rankings. Por "Up Where We Belong", la canción de "An Officer and a Gentleman", Cocker recibió un Oscar. Y "You Can Leave Your Hat On", de la película "Nueve semanas y media", es la elegida aún hoy en día cuando hay un striptease.

El cantante estaba "limpio" hace unos años, pero su voz seguía sonando como si hubiera sido esculpida por varias botellas de whisky. A pesar de sus escapadas con el alcohol, aseguraba que no cambiaría nada de su pasado. "Hay que hacer experiencia en la vida. A veces se me fue la mano y me salí del camino", dijo Cocker alguna vez en una entrevista. Su esposa Pam fue un apoyo importante. Cocker se casó con la pedagoga en 1987 y vivía desde entonces con ella en un rancho de Colorado. "Me dio la estabilidad que nunca tuve", aseguraba.

Cocker sacaba sus discos casi cada dos años. Cuando no estaba en su estudio o de gira, pasaba mucho tiempo en la naturaleza, cultivando tomates y criando ovejas. O disfrutaba del silencio que no tuvo durante tiempo. "Vivimos en medio de la naturaleza. Puedo caminar durante millas y no ver a nadie".

El 20 de mayo pasado, al cumplir 70 años, el cantante había asegurado que no pensaba en jubilarse y se preparaba para grabar un nuevo disco que iba a salir a la venta el año que viene. Su último disco, "Fire It Up", salió a la venta a finales de 2012.

Te Puede Interesar