Creer o no creer. Creer que después de volcar su camioneta y de 35 años arriba de los escenarios, Ricardo Iorio no fuera a dar un recital a puro metal, es de incrédulo. Almafuerte pasó nuevamente por Mendoza y cumplió al demostrar que es lo mejor del heavy nacional.
- Sitio Andino >
- MuchoShow >
- ▼ >
Almafuerte: todo se resume a creer o no creer
Con una puntualidad ejemplar, muy lejana a los recitales de años atrás, y a pesar de que el cantante tenía una dolencia en su espalda por haber sufrido un accidente hace dos días en su vehículo, a las 22.15 con una advertencia al público: estoy medio quebrado" sobándose la espalda, agregó: Pero es una fiesta, sonrían; la banda comenzó su repertorio en un Auditorio Bustelo que se vistió de negro desde temprano.
Con Por nacer del segundo disco Del Entorno, se adelantó lo que realmente sería una fiesta. Poco a poco la banda fue calentando con Del más allá, Patria al hombro y con Sentir indiano del primer disco, Mundo Guanaco.
Todo parecía indicar que Iorio no podía seguir en el escenario, pero con su humor y predisposición de fierro aclaró que el show debe continuar y siguió con Convide rutero donde el público acompañó la letra en cada estrofa.
De la carne y La máquina de carne fueron dejando a punto a la banda para realizar un intervalo donde el Tano Claudio Marciello (guitarras) se cargó el show al hombro con dos temas instrumentales De pie y Caballo negro.
Luego ingresó Ricardo y con una introducción donde dejó en claro que el argentino tiene un problema para todas las soluciones interpretaron a dúo Mi credo para reflexionar que no todo es distrorsión. Poco a poco se sumaron Beto Ceriotti para ocupar su lugar en el bajo y Adrián Valencia en la batería, para lo que sería el cierre de una noche inusual.
Continuando con el repertorio donde se mezclaron temas de distintas etapas de la banda pero con una fuerte presencia de la última placa Trillando la fina. Así fue que con Si me ves volver , Pensando en llegar, Todo es en vano si no hay amor y Rumbo al Abra.
Para terminar una noche con unos músicos profesionales que dejaron todo a pesar de las condiciones adversas, sonaron los acordes de Toro y Pampa lo que hizo delirar a todos los presentes. Finalmente y llegando a la tranquera como advirtió Iorio, con Almafuerte y A vos amigo terminó la noche donde todo es creer o no creer. No faltaron los alfajores para el público que esta vez fueron repartidos por Marciello y Ceriotti.