El médico forense que practicó la necropsia al cuerpo de Rosario Amitrano declaró que es muy poco probable que la lesión que le causó la muerte a la niña se haya producido por una caída. En tanto, indicó que pudo ser provocada por una acción traumática realizada con, por ejemplo, un puño, un codo, o un elemento rígido.
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Caso Amitrano: para el forense, es "muy poco probable" que la niña se haya caído
Francisco Olivares sostuvo frente al Tribunal de la Quinta Cámara del Crimen que si la niña se hubiera caído, debería haberlo hecho boca abajo, y no habría tenido una lesión única, sino que debería haberse lastimado, por ejemplo, la cara. Tampoco existían causas orgánicas que explicaran una enfermedad.
Asimismo, sostuvo que es posible que el elemento agresor haya estado en movimiento.
Al contrario de lo sostenido por la familia Amitrano, para el profesional, por el estado en el que ingresó la pequeña de un año al hospital Notti, casi con total seguridad al medio día no podía haber estado caminando o comiendo.
En relación esto, el médico explicó que Rosario Belén tenía un cuadro de abdomen agudo y shock séptico que debe haber tenido una evolución de, por lo menos, 24 horas. Es decir, que las dificultades respiratorias y circulatorias se manifestaron un día antes de su internación.
La demora en el tratamiento de estos casos representa una diferencia entre la vida y la muerte, especificó Olivares en alusión a que la niña fue tratada en el Policlínico de Cuyo durante la mañana y horas después los padres decidieron tratarla en el hospital de niños.
Por su parte, la pediatra Claudia de la Vega, integrante del Grupo de Alto Riesgo, aseguró que la niña en ningún momento presentó una mejoría, contraponiéndose a la versión de los Amitrano, quienes indicaron que se retiraron del hospital cuando la pequeña evolucionó.
Sos un maldito asesino
Leonor Villarino, abuela materna de Rosario, miró fijo a los ojos a Alejandro Amitrano y sin titubeos le dijo sos un maldito asesino. Él no respondió y solo la siguió con la mirada fija.
Tras esto, la mujer dio detalles de lo vivido durante la internación de la menor.
Mi hija Cecilia me llamó para decirme que la nena no estaba bien, que la habían internado. Esa misma noche fuimos con mi marido al Notti y hablé con los dos, -por Amitrano y Cecilia- y me dijeron que estaba descompuesta, que no sabían lo que le pasaba, dijo y agregó que después mi hija me confió que la había llevado a la nena ante la negativa del padre, que él le decía que no hacía falta.
La mujer voluntariamente fue hasta las oficinas del Grupo de Alto Riesgo (GAR) porque indicó tenía motivos para desconfiar, porque empezó a sonar el tema de un golpe.
Luego aclaró que su hija nunca estuvo al tanto de la fuga de Amitrano, es más, cuando se fue ella pensó que había ido al departamento a buscar algo.
Desde que se fueron del hospital nunca nos llamaron, y después de la muerte de Rosarito, el psicópata -por Amitrano- llamó varias veces a Cecilia diciéndole que se fuera, y ella dijo que se iba a quedar hasta que se esclareciera la causa, sostuvo la mujer y acotó, los Amitrano no saben dónde está enterrada Rosarito.
Respecto a la relación entre los padres de Rosario, Villarino si bien aseguró que nunca observó escenas violentas y que ella estaba ciegamente enamorada de él, si escuchó por boca de su hija dos situaciones agresivas.
En una, él arrojó la comida que había hecho contra las paredes y en otro momento escupió la ventanilla del auto para impedir que Cecilia se fuera de la casa.
El debate continuará el próximo martes.