Todos quieren llevar la bandera de la lucha contra la trata, pero el único que se preocupa día a día por Johana soy yo, dice, algo molesto, el fiscal Santiago Garay. No es para menos. Desde hace casi dos años, el expediente que investiga la desaparición de Johana Chacón (13) es uno de los que desvela al magistrado.
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Caso Johana: Por qué la Justicia cree que fue un crimen y la insólita declaración de un político
Sin embargo, casi al contrario de la voz popular, Garay tiene suficientes pruebas para sostener la hipótesis principal de que la menor de 13 años, desaparecida en Tres de Mayo, Lavalle, no fue víctima de un caso de trata, y sí asesinada por algún allegado suyo.
Pero, ¿qué hace sostener esa hipótesis? La respuesta del fiscal, es contundente. No hay ningún tipo de indicio de que se trate de un caso de trata. Y ninguna de las personas que dice en la prensa que es un hecho de trata, lo ratificó en el expediente. Nadie nombró a nadie.
Entre todas esas personas, resalta el testimonio del diputado nacional Nicolás Del Caño, quien ante varios medios de comunicación, denunció que había un complot entre policías para proteger la trata de personas.
Garay llamó a declarar a Del Caño por esos dichos, pero su respuesta dejó boquiabiertos a todos. Son las cosas que se dicen, ustedes saben, es un discurso político, soltó, ante la presencia de varios auxiliares que hasta hoy muestran su asombro. Esta declaración está plasmada en la causa.
Algo parecido ocurrió con otras tantas personas que fueron citadas, es decir, nadie pudo dar alguna prueba fehaciente o clave, para sostener dicha hipótesis.
Ante esto, el fiscal se maneja con lo que tiene en el expediente. El 4 de setiembre del 2011 Johana Chacón descendió del colectivo que la traía de la escuela, en la puerta de su casa. Algunos testigos confirmaron en la causa que presenciaron ese momento y aseguraron que era ella.
Esas mismas personas, ratificaron que la vieron entrar a la casa, sin ningún tipo de inconvenientes. En el interior de esa vivienda, sólo habían dos personas: Mariano Luque, y su pareja, la hermana de la víctima.
Luque hoy es el principal sospechoso en la desaparición de Soledad Olivera, causa que fue elevada a juicio días atrás. Y por sus antecedentes penales, psicológicos, y por el trato que tenía hacia Chacón habían discutido antes-, es ahora uno de los apuntados por el fiscal Garay en esta pesquisa.
La Justicia investiga también a Luis Currallanca, padre de Luque y cuidador de la menor. En este caso, el fiscal Garay entiende que el hombre siempre supo algo del paradero de Johana, pero nunca quiso declararlo. Por eso, la búsqueda siempre se centró en su finca.
Por todo esto, desde hace dos años, Garay continúa sumando declaraciones y medidas judiciales para intentar revelar la verdad del caso. Por ahora, nada de eso tiene éxito.
Mientras tanto, por la presión social y la lucha de algunos allegados a la chica, la Justicia Federal abrió un expediente que investiga un posible caso de trata de personas el fuero local no tiene competencia en este tipo de delitos-.
Este expediente tampoco tiene avances. Mientras, la sociedad sigue buscando a Johana, como también a Soledad Olivera.