La incomprensión y los silencios prolongados definen las coordenadas de la relación entre los padres y sus hijos adolescentes: los primeros se dan por vencidos en sus estrategias de comunicación y cuestionan la eficacia de su autoridad, los segundos viven ensimismados y no parecen tener registro de la desolación paterna.
21 de junio de 2026
Mientras la apatía se posiciona como la matriz invariable de la adolescencia, el abismo se interpone entre padre e hijo y nada parece revertirlo. Ellos se miran, pero no se reconocen. Se observan, se analizan, pero parecen destinados a no encontrarse, según el retrato que traza Serra en este texto de 145 páginas.