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Columna Política

El empleo, al tope de la preocupación de los mendocinos

Una encuesta que acaba de ser procesada, da cuenta del temor que comienza a evidenciarse en la sociedad por perder el empleo. Es la primera demanda hacia el gobierno de Francisco Pérez y al de Cristina Fernández. El gobernador consigue algo de aire en la nación por un plan de viviendas. Cae la imagen de las administraciones tanto la provincial como la nacional. A más de un año de las elecciones, Cornejo marcha primero y aparece Matías Roby, el ministro de Salud, entre los más destacados.

Los problemas de empleo empiezan a atormentar al gobierno. Cerca de veinte empresas medianas y grandes, agroindustrias vitivinícolas y frutícolas, y algunas olivícolas también, han pedido asistencia nacional del Programa de Recuperación Productiva, el Repro, que prevé una asistencia de 2 mil pesos por cada empleado de las empresas que demuestren que están en emergencia y que, de no mediar una ayuda financiera extra, en este caso del Estado, no tienen otra alternativa que cerrar o frenar su actividad, despidiendo, o suspendiendo personal.

A Francisco Pérez, el gobernador, más que al hecho de haber quedado afuera del plan de reestructuración de deudas con la nación, le teme a una escalada de despidos sin apoyo nacional para frenar o amortiguar los efectos que ya se están viendo en la economía real de la provincia.

Pérez estuvo los últimos dos días en Buenos Aires. El martes había confiado a este periodista los principales temores, vinculados con los problemas de empleo, los planes de viviendas y el freno a la llegada de fondos para darle continuidad al programa de mejoramiento de la red vial. Tenía prevista una reunión con el ministro de Economía, Axel Kicillof, el funcionario que ha pasado a ser el hombre de mayor confianza de la presidenta en el manejo de la caja de recursos de la nación.

A Kicillof le planteó la necesidad de apurar la firma del contrato por la construcción de Los Blancos, una obsesión para el actual gobierno, tanto que cuando asumió la gestión, Pérez llegó a proponerse ser el gobernador que al menos dejara iniciada la obra. Por el momento no se tiene, siquiera, la totalidad de los papeles firmados para llevarla adelante, pero  igual sigue siendo un objetivo prioritario. Debe arrancarle al Estado nacional nada más y nada menos que el cumplimiento de la promesa del aporte de la mitad de los fondos que se necesitan para darle impulso al viejo proyecto de presa sobre el río Tunuyán.

Al promediar el jueves, las gestiones del gobernador en varios despachos de funcionarios nacionales le habían dado como resultado la segura inclusión de Mendoza en la nueva inyección de recursos que la nación hará en el campo de la construcción de viviendas sociales. Fue el propio gobierno mendocino el que difundió una foto de Pérez con De Vido junto a la información de que se había acordado la integración de Mendoza en ese programa. Ese solo hecho, el de estar incluida la provincia, para Pérez significó una verdadera victoria en medio de tanta indiferencia, casi cruel, de Cristina para con su gobernación. Pero nadie puede hoy asegurar que la plata para fondear unas, se calcula, 8 mil viviendas entre mejoramiento, ampliaciones y nuevas casas, llegue con normalidad y en tiempo y forma. Eso es otra cosa, para lamento del mendocino.

No caben dudas de que la administración de Cristina profundizará su estrategia de acción de aquí hasta por lo menos las elecciones del año próximo. El gobierno necesitará recursos frescos para financiar la batería de planes con fines sociales que se han seguido anunciando o ampliando. Pero pocos pueden hoy aventurar de dónde saldrán para solventar ese plan de acción cuando hasta no hace mucho lo que se había planificado era mejorar la relación de Argentina con el mundo, acordando con el Club de París y un tiempo antes arreglando con los españoles de Repsol por la expropiación de la petrolera YPF.

La crisis provocada por la falta de acuerdo con los fondos buitre y el “default técnico” en el que ingresó el país, abrieron un escenario de incertidumbre que se refleja en la desaceleración económica, en un aumento de la inflación, en la caída del consumo y en una evidente vuelta a una conducta especulativa de parte de la sociedad que vuelve a ver al dólar como refugio de la moneda. Menos consumo, menos producción y el efecto sicológico del que hablan los economistas, completan el combo de problemas en los que ha vuelto a caer el país, manifestado en principio por un aumento del desempleo que ya reflejan las consultoras privadas y que, probablemente, aunque no en la misma medida, reafirmarán los datos oficiales del INDEC una vez que se conozcan.

En cuanto al ánimo de la sociedad en la provincia, una encuesta que acaba de terminar la consultora mendocina Diagnóstico y Análisis, manifiesta la preocupación que existe en la calle frente a los problemas que saltan a flor de piel.

Empleo, la primera preocupación. El sondeo se realizó durante la primera quince de agosto, sobre un total de 1.160 casos en el Gran Mendoza, más San Martín y San Rafael. El 60 por ciento de los consultados ha identificado “el cuidado del trabajo” a la cabeza de los temas a proteger por parte del gobierno, tanto el de Pérez como el de Cristina Fernández; en segundo lugar aparece la inflación. Para el 42,5 por ciento de los mendocinos el gobierno debe combatir y derrotar ese flagelo que destroza los bolsillos de los asalariados y de los que menos tienen y para el 5,8 por ciento el tema con los fondos buitres es de lo primero que tiene que ocuparse la administración nacional.

Mala nota a la gestión de Pérez. La imagen del gobierno provincial está en baja. Siete de cada diez (73 por ciento) de los consultados por este trabajo rechaza lo hecho por el gobierno en 38 y meses de gestión, mientras que un 26 por ciento se inclina por apoyarla, estando de acuerdo con la administración.

Minería, para generar trabajo. Vinculado con el empleo y la baja en la actividad económica, la encuesta preguntó sobre la minería. El 59 por ciento de los consultados se inclinó por desarrollarla “decididamente”, mientras que un 26 por ciento se inclinó por dejar las cosas como están, sin minería en Mendoza y un 14 por ciento dijo no tener opinión formada sobre el tema.

Mendoza 2015, Cornejo a la cabeza. A poco más de un año de las elecciones y un poco menos de 500 días para que cambie el gobierno, tanto en la nación como en la provincia, para gobernador los mendocinos prefieren al radical Alfredo Cornejo en un 23,5 por ciento, seguido del ministro de Salud, Matías Roby con un 15 por ciento. Detrás de ellos aparece el maipucino Adolfo Bermejo (11,3 por ciento); Diego Martínez Palau (otro ministro de Pérez) con un 6,7 por ciento y los radicales Laura Montero (4,4 por ciento) y Enrique Vaquié con un 2,6 por ciento.

Los mendocinos y la presidencia. En cuanto a los candidatos a presidente, en Mendoza los mendocinos parecen inclinarse, hoy, por Julio Cobos según esta encuesta de Diagnóstico y Análisis. El ex vicepresidente, ex gobernador y actual diputado nacional encabeza las preferencias con un 22,5 por ciento. Lo sigue, de cerca, el bonaerense Daniel Scioli con el 21,2 por ciento; Sergio Massa con el 18,7 por ciento, Mauricio Macri con el 10 por ciento y Ernesto Sanz con el 8,4 por ciento.

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