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Brasil 2014

Cuáles son las claves para que Argentina no sea tan "Messidependiente"

La Selección tendrá en Bélgica a su rival más duro en lo que va del Mundial, y necesitará de todas sus armas ofensivas para doblegar a la defensa del elenco europeo.
Por Mariano Fiochetta

Las estadísticas no mienten. Lionel Messi participó en 5 de los 7 goles de Argentina en este Mundial. La “Pulga” fue la figura de los cuatro encuentros, se llevó todos los aplausos y apareció en los momentos justos. Sin hacer preponderar su juego en los noventa minutos de ningún partido, cuando la tocó, desequilibró, y generó, aparte de los goles, las únicas variantes en el ataque nacional.

En el partido frente a Suiza las cosas fueron claras. A pesar de que el que más intentó fue el goleador, Ángel Di María, siempre probó desde lejos o tirando centros. Acostado sobre la derecha durante casi todo el encuentro, dispuso 47 pelotas aéreas a los delanteros, y sólo 14 fueron efectivas.

Lavezzi intenta escapar de la presión suiza.

La otra carta en los últimos metros fue Ezequiel Lavezzi, que con su tradicional juego buscó desbordando cerca de las líneas y trató de juntarse con los futbolistas que le pasaban por la espalda.  No tan incisivo como frente a Nigeria o los minutos que jugó frente a Irán, tuvo que cumplir algunas tareas defensivas y cuando se adelantó algunos metros, el troquelado defensivo de Bélgica le tapó todos los caminos.

Rodrigo Palacio, por otro lado, recibió siempre de espaldas, y no tuvo el movimiento de otros encuentros, pero ayudó en la parte defensiva (como en la jugada del gol). Higuaín estuvo estático, como casi todo el campeonato, y los otros socios de Messi quizás no buscaron de la mejor manera llegar al arco rival. Decantándose siempre en las bandas, las opciones se fueron acotando y sólo en el único momento que se abrió la defensa de los europeos (en el minuto 117), el crack argentino pudo encarar de frente y despejar el camino para que el “Fideo” definiera.

La solución no es algo desconocido. El equipo de Sabella demostró las distintas opciones ofensivas durante todas las Eliminatorias, y fue lo más destacable de esta Selección durante ese proceso. En este Mundial, donde más se acercó el funcionamiento a lo  desarrollado durante la etapa previa a Brasil 2014 fue en el primer tiempo frente a Nigeria.

Higuaín ha sido el menos efectivo en el ataque, pero también porque no le han llegado pelotas limpias.

Por otro lado, la "messidependencia" ha tenido resultados durante el certamen, y si las cosas se han dado de este modo también es un retrato de lo que ha sido el campeonato. Partidos duros, de ida y vuelta y muy parejos, en donde los ganadores han prevalecido por sólo algunos puntos. En ese contexto, tener al mejor del mundo es la ventaja más grande.

Sin embargo, hay escenarios en los cuales la salida puede llegar a tener que venir por otro lado. Con rotación de sus delanteros, desmarcación  y compañía al “diez”, para poder realizar paredes, triangulaciones y que se pueda llegar de otra manera al área contraria, las cosas serán más fáciles para Messi, para Sabella y para la Selección.

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