Por historia y por papeles, la previa del encuentro de octavos de final se torna tranquila y sin sobresaltos, pero en este Mundial las potencias han demostrado que ya no lo son tanto y el resto de los equipos han equiparado su nivel. Solamente Colombia venció cómodo a Uruguay, que llegaba golpeada por la baja de Suárez y que no encontró un sistema de juego acorde a las circunstancias.
Argentina deberá tachar los ataques sorpresa de Suiza
Suiza nunca llegó lejos en las competiciones internacionales, y si bien ganó caminando su grupo en las Eliminatorias, su zona estaba compartida por Islandia, Eslovenia, Noruega, Albania y Chipre, todos rivales de muy bajo calibre. Sin embargo, la formación dirigida por el experimentado alemán Ottmar Hitzfeld puede causarle varios problemas al elenco de Sabella.
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Seferovic, el "9" suizo. |
En principio, y lo más conocido, está centrado en la figura de Xherdan Shaqiri. Tiene 22 años, nació en Albania y los helvéticos lo han llamado el Messi suizo. Pero a pesar de todas las fichas puestas en él, no ha rendido lo que se esperaba, a pesar de los tres goles que marcó frente a Honduras en la última jornada de la primera ronda. Juega de mediapunta y puede aparecer en diversas posiciones de ataque.
Otra fortaleza es el medio campo. Con Inler y Behrami (que forman una potente dupla central ya que comparten equipo en el Napoli) esa zona de la cancha es la más segura del elenco suizo. Con mucha recuperación y distribución, alimentan muy bien a sus delanteros y a los laterales, que suben constantemente y es quizá el factor que nuestra Selección tendrá que prestar más atención.
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Shaqiri es la carta principal del ataque helvético.
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Ricardo Rodríguez es el carrilero por la izquierda y Stephan Lichststeiner su par por la derecha. Ellos abren la cancha le dan más posibilidades a la ofensiva de los helvéticos, pero descuidan una ya débil zaga central, que en este campeonato le ha traído varios dolores de cabeza a Hitzfeld y no ha sido fija en ninguno de los tres partidos.
Así, estas opciones de llegada (más los contraataques, debido a la velocidad de sus delanteros) son las principales del conjunto que salió segundo en la zona E, y que Messi y sus secuaces deberán aprovechar para apretar más los desacoples defensivos ya evidentes del once suizo, y que sufrió en demasía en el partido frente a Francia, donde recibieron nada más y nada menos que cinco goles.