|
|
|
|
Es que el actor mendocino que dejó la provincia con tan sólo 21 años para partir a Buenos Aires en busca de mejores oportunidades, regresa ahora no con el motivo de visitar a la familia y a la cantidad de amigos que tiene aquí, sino porque por primera vez se subirá a un escenario local y se enfrentará a un público que inevitablemente para él es especial. Aunque el estado también responde a la adrenalina de exponerse a que lo descubran en otro ámbito como es el terreno teatral.
La oportunidad es más que auspiciosa, ya que la comedia musical de la que es parte basada en la novela autobiográfica del periodista Osvaldo Bazán ha cosechado un gran éxito en Buenos Aires y está repitiendo la misma experiencia con sus presentaciones en el interior del país. Con dirección de Ricky Pashkus y música original de Ale Sergi (Miranda), la puesta se la lanza con un numeroso elenco a contar el romance malogrado entre dos hombres. Una historia que transita por los momentos complicados de una separación y que va más allá de cualquier género o elección sexual.
- El sábado de alguna manera jugás de local ¿Qué expectativas te genera la función?
- Juego de local sí o sí. Me genera nervios y mucho entusiasmo al mismo tiempo. Tengo muchas ganas, quiero ver Estoy bastante tenso igual. No por una cuestión de tensión física, sino porque me doy cuenta que ya necesito que llegue ese día.
- ¿Por el lugar, por la gente?
- Porque tengo mucha familia, tengo muchos amigos y porque nunca actué acá. Cada vez que voy a cualquier provincia me da ese vértigo de que acá la gente nos ve por la tele, no sabe cuál es nuestro desempeño arriba de un escenario. Si hubiese venido hace seis años ya hay un tránsito que hace que uno venga con experiencias previas y que la gente te tenga pre-visualizado de alguna forma. Romper ese imaginario que tiene la gente respecto de uno. Que vean esta historia y se puedan desenganchar de los parámetros que tengan, es todo un desafío siempre.
|
El musical "... Y un día Nico se fue debuta en Mendoza en la Nave Cultural.
|
- No tenía y no tengo tampoco. Todo lo que sé lo aprendí ahí. La obra yo no la había visto, cuando me convocaron pensé que podía ser una experiencia personal muy enriquecedora así que me tiré a la pileta de cabeza y por suerte fue un éxito. Más allá de toda la gente que ya la vio, para mí es un éxito en cuanto a todo lo que me deja como aprendizaje y como entrenamiento. El hecho de subir ahí y tener que resolver actoral y musicalmente todo un relato donde soy el responsable del tránsito que tenga.
- ¿Se te va a poder ver y escuchar cantar?
- Sí, por supuesto, yo canto varios temas. Igual todo es adaptado, en el sentido que no es una típica comedia musical done todo se canta. Tiene un formato más musical donde entramos en esa historia y salimos. Canto algún que otro tema, pero muy respaldado por un ensamble y gente que está a disposición que te hace el camino más llevadero.
- Respeto a la temática, ¿pensás que está obra podría haberse puesto en escena hace treinta años atrás?
Creo que se puso "Tango Feroz" y que en algún punto tiene que ver con esta búsqueda de libertad, de igualdad. No sé si se hubiese permitido con este formato, pero me hubiese encantado. Hoy en día el público se sorprende como si fuese hace 30 años o 50 años atrás, pero está bueno, es un avance. Está buenísimo que podamos contar esta historia donde los protagonistas son dos hombres que transitan una historia de amor. O que puedan ser dos mujeres o tres hombres, lo que sea. Ya es un tema viejo, hay que empezar a abrir un poco más la cabeza en ese sentido.
Durante la comunicación con SITIO ANDINO, el actor que supo llamar la atención de las grandes ligas de la televisión nacional con participaciones en Graduados o Vecinos en Guerra, deja traslucir un presente en constante cambio. Uno que lo muestra inquieto por nuevos desafíos y en el que se anima a cuestionar una forma exitista de realizar ficciones en la pantalla chica.
Me está pareciendo muy poco tentador el hecho de hacer ficción que sólo dependan del exitismo, del rating y de estar atrás de la pelota corriendo sin saber hacia dónde vamos", dice en este sentido y completa: "Eso hace que uno tenga que estar más atento a otras cosas que la de componer el personaje. Se pierden los códigos instalados y es muy difícil llevar todo eso".
- Y más si sos un actor que quiere que su carrera crezca y se enriquezca
- Sí, estoy tratando de buscar cosas que tengan más fidelidad y en esto me refiero a la calidad. No es que no se hagan cosas en la tele con buena calidad, pero me refiero a los contenidos que por una cuestión de formato tienen que cambiar. La tira diaria no es más que un producto puesto al servicio de "si va bien vamos a seguir por acá y, si no, vamos a dar la vuelta que sea necesaria" y uno sufre esas modificaciones. Es muy estresante. En el teatro no es así, si te va mal se baja, pero no cambiás la historia a mitad de camino.
|
|
- De ese Marco que se fue a los 21 años de su provincia a este presente. ¿Cómo ves desde tu perspectiva el escenario actual que se le presenta a un actor del interior en cuanto a posibilidades de trabajo?
- Yo creo que hay que hacer. De hecho, a mi me encantaría venirme para acá con algunas obras de teatro de allá. En Bueno Aires hay mucha gente del interior trabajando. Mendocinos no hay tantos pero cada vez hay más. Es una forma de hacer que no se vean siempre los mismos. Me encanta ver ficciones con caras nuevas, pero no en el sentido de que se refresque el aire, en el sentido de que se apueste a lo que no es convencional, a lo que no es seguro.
Es en este camino de apuesta al reto constante que Caponi reseña su participación en el ciclo Doce casas que se emitió por Canal Siete y adelanta que está ensayando teatro independiente. Una propuesta de Luciano Cáceres que tiene ganas de estrenar aquí en Mendoza antes de fin de año. Además de encontrarse filmando la película Pasaje de vida y tener algunas creaciones propias en la cabeza donde las imagina transcurrir en su Mendoza natal.
Quizás este debut en la provincia sea el puntapié inicial para entablar lazos culturales con el pueblo que lo vio nacer. Caponi sueña en grande y se motiva: No soy consciente de la movida cultural de acá. Cada vez que vengo hago familia, pero estoy con muchas ganas de conocer.
Cabe destacar que el musical Y un día Nico se fue, viene a Mendoza como parte de la gira por el interior de la Agenda Cultural que lleva adelante el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Ficha: Y un día Nico se fue