José Manuel Vidal es el especialista del diario El Mundo de España para temas religiosos. Tuvo la ocasión de visitar la Casa Santa Marta donde vive el Papa argentino desde el día de su elección. Estuvo almorzando en el comedor común que utiliza Francisco, visitó la sacristía, la capilla y la sala de reuniones, donde el pontífice prepara la reforma de la Curia.
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Aseguran que Francisco come por 10 euros al día
Un periodista español accedió a la intimidad de la Casa Santa Marta, donde reside el Papa, "con austeridad y sin lujos de ningún tipo".
Fue gracias a ellos que pudo visitar la casa del Papa. "Vamos a comer a Santa Marta", le dijeron. "Un sentimiento de emoción recorrió mi cuerpo escribe Vidal-. No me lo podía creer. (...) Un regalo inesperado de la Providencia".
En el comedor del Papa, le llama la atención la "sencillez y luminosidad" del lugar, iluminado desde una gran claraboya central. Las mesas están recubiertas de manteles blancos y las sillas tapizadas de verde. Por todo adorno hay un pequeño crucifijo y una también pequeña foto de Francisco, además de muchas plantas.
Algunos comensales tienen lugares fijos asignados, otros son eventuales. Ese día, hay varios cardenales, como es lógico. Entre otros están el cardenal de la India, Cleemis Thottunkal, el arzobispo de México, cardenal Rivera Carrera, el de Florencia, Giuseppe Betori, el de Santo Domingo, López Rodríguez, y el arzobispo de Boston, el capuchino Sean Patrick O'Malley, amigo de Jorge Bergoglio, e integrante del Consejo de ocho Cardenales que asesora al Papa. También está el cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, quien coordina el Consejo.
Menú de menos de 10 euros
"Sirven a la mesa dos hermanas con hábito morado y varios camareros. En el centro de cada una de las mesas, un frutero con plátanos, kiwis y mandarinas. Al lado, una botella de agua con gas y dos botellas de vino. Tanto el tinto como el blanco son del Piamonte, concretamente de Barbera de Monferrato", relata Vidal, aclarando que se trata de un vino común, de mesa.
En el menú, primero pasta. Luego escalopines carne- con guarnición de guisantes y pimientos fritos. De postre fruta y luego café.
El veredicto del periodista: "Sólo pasable (...) un menú que, en Madrid, costaría menos de 10 euros y seguramente estaría mucho mejor". "Más que austero, un menú espartano", sentencia.
El papa Francisco finalmente no se hizo presente en el comedor. Ese día, almorzó en una pequeña sala cercana que utiliza en ocasiones cuando quiere tener un encuentro más privado.
"Cuando está en el comedor principal, escribe Vidal, Francisco come la misma comida que los demás. Ese menú de menos de 10 euros. Alguien comenta en nuestra mesa que, al comer lo mismo que todos los demás, el Papa no corre riesgos imprevistos. Y, sobre todo, imprimenormalidad a su pontificado. Come rodeado de los suyos, departiendo con todos, la misma comida que todos los demás. Como uno más."
Luego Vidal y sus acompañantes visitan la capilla de Santa Marta, donde el Papa oficia la misa casi diariamente y que encuentra "más pequeña de lo que parece por la tele", con capacidad para un máximo de 75 personas.
"Antes de salir de la capilla cuenta Vidal-, el padre Ángel me coge del brazo, me hace arrodillar, se arrodilla a mi lado y desde el fondo de su corazón de cura bueno reza así: 'Señor Jesús libra al Papa de las asechanzas de sus enemigos que son muchos y poderosos'. El Padre Nuestro y el Avemaría nos salen del alma, allí, donde se palpa la presencia de Dios y de Francisco".
Visitan luego la sala donde el Sumo Pontífice se reúne con su C-8, los cardenales que coordina Maradiaga. "Una estancia alargada, con mesas corridas de plástico blanco, colocadas en forma de 'U' y recubiertas con un mantel de paño verde", describe.
Fuente: Infobae