Si la conexión de Internet va más lenta de lo normal se debe, posiblemente, a que alguna persona ajena al hogar o al lugar de trabajo está usando el Wi-Fi sin que el propietario lo sepa. Aparte de la pérdida de velocidad de Internet, el robo del Wi-Fi conlleva problemas más graves relacionados con la intimidad y la seguridad. A través de la red, el intruso podría manipular la PC para, por ejemplo, activar la cámara y grabar a las personas.
9 de abril de 2026
