Jorge Vallone, creador del Festival del Camote, aseguró que la hortaliza que crece en Colonia Molina es la de más alta calidad y contó cómo surgió la idea de celebrar la producción.
A días de vivir la 11ª edición del Festival del Camote, el productor Jorge Vallone explicó por qué la hortaliza predilecta de Colonia Molina supera en calidad a las del resto del mundo. Mentor del festival que este año presentará a León Gieco, Soledad y Los Nocheros, Vallone también dio detalles del surgimiento y el crecimiento del popular festejo.
Gentileza Municipalidad de Guaymallén
Jorge Vallone.
Oro bajo tierra
Creada por un grupo de vecinos de Colonia Molina -en el distrito de Colonia Segovia- la Asociación San Cayetano surgió en el año 2001 con la idea de aprovechar al máximo los recursos de la tierra y brindar contención a vecinos y chicos de la zona. El productor Jorge Vallone es quien preside la entidad que tiene a una hortaliza como principal bandera: el camote.
En los últimos años los ingenieros del INTA nos han hecho saber que nuestro camote es de una calidad superior al del resto del mundo. El nuestro es de una consistencia más blanda y cremosa, cualidades fácilmente identificables al paladar. Lo que tenemos aquí es oro bajo la tierra, describe el productor.
Gracias a la producción de las 200 hectáreas que cultivan los productores del lugar, Mendoza puede decir que es dueña del mejor camote del mundo. La variedad Arapey llegó de la mano de los expertos del INTA en el año 2006 y, desde entonces, su calidad ha ido en aumento. Todo es gracias a las propiedades de la tierra que tenemos, con una salinidad especial, explica Vallone.
El desarrollo urbano les ha planteado a los productores una batalla impensada. Es que la expansión demográfica ha ganado valiosas tierras de cultivo. Por eso desde la asociación San Cayetano estudian otras alternativas. En ese sentido, Vallone explicó: En Guaymallén, Los Corralitos y La Primavera tienen tierras con cualidades similares. También se están evaluando posibilidades en otros departamentos. Aunque es difícil que el resultado arroje un camote igual al de Colonia Molina.
Gentileza Municipalidad de Guaymallén
Miembros de la Asociación San Cayetano.
El camino del Festival
Bajo una recordada helada, la noche del 24 de abril de 2004 en el Club Los Corralitos unas 300 personas asistieron al primer Festival del Camote. Nos metimos sin saber nada sobre festivales. Pero entendimos que era la mejor forma de dar a conocer esto tan valioso que tenemos, relató Vallone.
Esa primera vez, la comuna sólo aportó el sonido y el ballet. Pero el apoyo fue creciendo con el correr de los años. Fue 2009 el año bisagra para el festival. Entonces, el municipio firmó un convenio de cooperación con Cosquín. Así, el intercambio cultural entre festivales representaría un giro clave para Guaymallén. Este año, el intendente Luis Lobos refrendó ese convenio con Marcelo Villanueva, su par de Cosquín.
Las crónicas periodísticas cuentan que en la edición 2009, La Negra Sosa brilló sobre el escenario que hoy lleva su nombre e hizo emocionar a los miles que la escucharon. Ese año también se presentaron Soledad y Horacio Guarany.
Vallone nunca imaginó que su idea tomara semejante dimensión. Pensé que podíamos hacer algo grande alguna vez, pero no a este nivel. En 2009 se tocó el techo, pero ahora tenemos que sostenerlo, mantenerse en el tiempo es lo que más cuesta, razonó.
Desde la primera edición en Los Corralitos, el Festival del Camote ha dejado surcos imborrables. En primer lugar, ayudó a instalar el término camote, por sobre el de batata. Hoy, muchos productores y feriantes piden por el camote mendocino gracias al pilar cultural que representa el festejo.
Además, se trata de una celebración en la que los productores son protagonistas de principio a fin. La Asociación San Cayetano impulsó la iniciativa desde sus comienzos. Actualmente, las reinas distritales son las encargadas de abrir la temporada de cosecha del camote, que comienza en febrero y finaliza en abril.