Todo comienzo trae sus expectativas. Esta vez, en el arranque del año y con el primer partido de la segunda mitad del campeonato, Independiente Rivadavia quería repetir todo lo bueno hecho en el último semestre y para eso debería empezar ganando en su casa.
Con dos golazos, la Lepra triunfó en su primer partido del año
Desde el pitido inicial, el Azul fue el que tuvo la iniciativo, a pesar de que la primera jugada de peligro fue a favor de Sportivo Belgrano. Tranquilo y con el estilo de los últimos partidos, el conjunto de Trotta prefirió atacar por el lado izquierdo, con algunas esporádicas escapadas de Diego Tonetto haciendo la diagonal por la derecha para entorpecer la defensa rival.
Las situaciones se iban repitiendo, y el gol estaba cerca para Independiente. Con dos disparos de Tonetto y un dominio casi total de la pelota, los locales merecían adelantarse en el marcador. Pero el gol llegó por la vía menos pensada: a los 34, corner cerrado de Ezequiel Pérez y ¡gol olímpico! Rigamonti no pudo hacer nada y las cosas se ponían 1 a 0 para el conjunto del Parque.
El complemento iba a continuar de la misma forma: el Azul tejiendo los hilos del control del juego, y el Verde expectante, intentando aprovechar algún descuido en la última línea del ganador. Pero el conjunto cordobés fallaría en su propio área: a los 20, y tras un gran centro de Walter García, Abel Peralta recibió solo y la acomodó en un ángulo: 2 a 0 y fiesta en el Gargantini.
Después de esto, la Lepra iba a bajar el nivel y lo sufriría. Luego de dos ocasiones desperdiciadas, llegaría el descuento del once dirigido por Dalcio Giovagnoli: un zapatazo de fuera del área de Juan Pablo Francia ponía el 2 a 1.
Sobre el final, Independiente la ansiedad por la victoria casi le complica el resultado, pero el triunfo llegó y los tres puntos quedaron en la provincia. De esta manera, la Lepra arrancó de la mejor forma la última parte del campeonato. La semana que viene visitará a Gimnasia en Jujuy.