El fotógrafo Richard Silver resalta la belleza perenne de las iglesias del mundo, depositarias de algunas de las visiones artísticas más logradas, templos donde la religión y el arte (el espíritu y la estética) se funden en un abrazo geométrico. Silver utiliza aproximadamente entre 6 y 10 imágenes para reconstruir los diferentes aspectos de estas iglesias y poder transmitir la sensación de que el espectador está parado en el centro de cada una. El zurcido invisible de varias imágenes de estas iglesias resalta la geometría sagrada de los recintos, permitiendo una visión de 180 grados comprimidos en un espacio bidimensional, en la que podemos apreciar mejor los motivos religiosos que van induciendo un efecto neurológico.
23 de junio de 2026





