El ciberespacio puede ser un mundo oculto, oscuro y gélido, integrado por millones de personas reales con pies sobre la tierra y manos sobre una computadora que habitan la web profunda, más conocida como Deep Web. Navegar en ella es como naufragar sobre un mar anónimo e invisible. No hay registros de la travesía. Tampoco indicios de arribos ni de salidas.
8 de abril de 2026