Corría el año 2012 cuando Victoria Irouleguy ingresó a la casa de Gran Hermano. Tenía apenas 18 y había terminado recientemente el secundario. Inmediatamente, captó la atención entre sus compañeros/as y los televidentes que siguieron de cerca su paso por el juego y no tardaron en elegir para ella un apodo repudiable, la llamaron: “La Bebota” y fue víctima de los estereotipos. Claro, en aquel momento, estaba "socialmente aceptado" y nadie dijo nada, ni siquiera ella que aislada y muy joven aún no comprendía lo que estaba pasando con su imagen “afuera”. Años después, dejó de parecerle gracioso o simpático y luego de hacer carrera en teatro y en televisión, hoy, una década después, lleva una vida completamente diferente, con perfil bajo y alejada de las cámaras.
Qué fue de la vida de Victoria Irouleguy, la ex Gran Hermano
Victoria concedió una entrevista al diario Teleshow en el que habló de su pasado y de su presente: a sus 28 años, se encuentra viviendo en Miami, encabezando dos compañías, una de marketing digital y una de limpieza. Atrás quedaron los tiempos de modelaje, flashes y portadas de revistas, actualmente está en pareja y abriéndose paso como la líder de dos proyectos que lleva adelante con esfuerzo y orgullo, la adolescente que fue sexualizada, hoy es una mujer empoderada.
“Me costó mucho estar tanto tiempo alejada de la gente que quería, estar encerrada. De todas maneras, hoy, después de tantos años, está superado. Entendí que todo lo que sucede es parte del aprendizaje de la vida, y esa es la parte positiva. Me abrió muchas puertas que supe aprovechar para llegar hasta donde estoy ahora”, dijo Vicky a Teleshow sobre su paso por Gran Hermano, el reality más famoso de Argentina.
“Gracias a Dios tuve la oportunidad de hacer todo lo que deseé y soñé. Trabajo hace casi 12 años en el modelaje, hice programas de televisión, teatro, estudié y continúo estudiando. Realmente siempre tuve oportunidades y las aproveché al máximo. Pienso que todo lo que sucede en nuestras vidas deja algo positivo, un aprendizaje, una historia para contar, una anécdota”, destaca.
“Yo voy y vengo a la Argentina, pero desde la pandemia a esta parte es como que ya estoy afianzada allá (en Miami). Estoy comenzando con la apertura de mi segunda compañía. La primera se llama Social Mafia: nos dedicamos al marketing digital. La armé un poco después de que comenzara la pandemia, y luego de eso me vine definitivamente para Miami, trabajando en eso mismo, en el mundo empresarial, que me apasiona. La segunda compañía, con la que estoy ahora, se llama Vanilla Cleaners, está abocada al rubro de limpieza”.
Para Victoria, todo fue parte de un crecimiento, su paso por Gran Hermano, su carrera en el espectáculo y la visita de la fama la impulsaron, según cuenta, a tomar la fuerza para emprender una vida completamente diferente que disfruta a pleno.