Durante el invierno, los cuidados de cualquier mascota deben adaptarse a las exigencias del clima. No sólo se trata de abrigos o mantas: lo que comen influye directamente en su salud.
Ni croquetas de siempre ni comida casera: el alimento que tu mascota realmente necesita en invierno
Con las bajas temperaturas, ajustar la alimentación de tu mascota es clave para evitar enfermedades. Pero no todos saben cómo hacerlo.
¿Comen lo mismo todo el año? Error frecuente en la alimentación invernal
El frío impacta el comportamiento, la actividad física y también el metabolismo de perros y gatos. Durante el invierno, la dieta debe modificarse. Para aumentar la cantidad de calor corporal generado, se puede modificar la cantidad de macronutrientes ofrecidos en la dieta, aumentando la proporción de grasas saludables.
Esto se debe a que el cuerpo necesita más energía para mantener su temperatura. Si la mascota está más activa en exteriores, su requerimiento calórico aumenta. Si está más quieta, encerrada en ambientes calefaccionados, una alimentación inadecuada puede generar sobrepeso.
Un gramo de grasa aporta más del doble de calorías que un gramo de proteínas o carbohidratos, por eso se sugiere incluir aceites de pescado o grasas de buena calidad. Pero no todo es cantidad: la temperatura del alimento también importa.
Mascota sana, invierno feliz: claves para una alimentación adecuada
Especialistas de la UNAM y de la Federación Veterinaria Argentina coinciden en que hay nutrientes clave que deben reforzarse durante el frío. Entre ellos:
- Proteínas: fortalecen el sistema inmune y la masa muscular.
- Grasas saludables: brindan energía y ayudan a conservar calor corporal.
- Carbohidratos complejos: aportan calorías, pero deben controlarse.
- Vitaminas A, C, E y Omega-3: protegen piel, pelaje y articulaciones.
Además, tanto en perros como en gatos, también se debe vigilar la hidratación, ya que en invierno disminuye la sensación de sed, pero la necesidad de agua permanece. En gatos, esta baja en la ingesta puede ser crítica, por eso se recomienda incluir alimentos húmedos o dividir la ración en más comidas diarias.
Finalmente, cada mascota es única. Raza, edad, nivel de actividad y salud son factores que deben considerarse antes de hacer cambios en su dieta. Y siempre, ante la duda, consultar con un veterinario de confianza. Una alimentación adecuada puede ser la diferencia entre una mascota feliz o enferma en invierno./Infobae.
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