Ver a una mascota felina con un collar, e incluso un cascabel, es algo habitual en muchísimos hogares. Algunos lo hacen por estética, otros por seguridad o identificación. Pero cada vez más veterinarios advierten sobre un problema oculto que podría estar afectando seriamente la salud y el bienestar de estos animales.
Mascota: el collar para gatos no va más, descubrí por qué y cuál es la alternativa
Aunque parezca inofensivo, ponerle un collar a tu gato puede ser riesgoso y muy molesto para tu mascota. Expertos explican por qué y qué hacer.
El collar: ¿accesorio decorativo o riesgo innecesario?
Durante años, los collares fueron parte del imaginario popular sobre cómo debía lucir un gato doméstico. Incluso los modelos con cascabel eran elegidos para “escuchar por dónde anda” el animal. Sin embargo, los collares no sólo resultan innecesarios en la mayoría de los casos, sino que pueden ser contraproducentes. Y esta es una afirmación que hoy comparten muchas voces de la medicina veterinaria.
Los profesionales aseguran que muchos felinos no toleran bien tener algo ajustado al cuello, por más flojo que esté. Además, existe el riesgo de que el gato quede atrapado con su collar en ramas, rejas, muebles u otros objetos. Esto puede derivar en estrangulamiento, heridas o situaciones de alto estrés.
Lo que tu gato no puede decirte
Los signos de incomodidad por parte del gato suelen ser claros pero poco interpretados por sus dueños: intentos constantes de sacarse el collar, rascado excesivo en la zona, comportamientos agresivos o apatía. Un gato que lleva un collar puede estar mostrando su malestar todo el tiempo, sin que nadie lo note.
A nivel físico, los collares pueden generar pérdida de pelo en la zona del cuello, lesiones por fricción o, en casos extremos, infecciones. Además, los collares con cascabeles pueden afectar la audición del animal o aumentar su nivel de ansiedad, al estar expuestos a un sonido constante que no pueden controlar ni evitar.
¿Qué recomiendan los expertos en mascotas?
Frente a estos riesgos, los veterinarios aconsejan alternativas más seguras y eficaces. Una de ellas es el uso del microchip subcutáneo, una herramienta moderna que permite identificar al gato si se pierde sin necesidad de que lleve nada colgado.
Otras sugerencias son:
- Crear un ambiente seguro en el hogar, reduciendo el riesgo de fugas.
- Supervisar las salidas al exterior si el gato accede al jardín o a la calle.
- Usar collares especiales de seguridad que se sueltan si quedan atrapados, aunque no todos los expertos los recomiendan.
Lo importante es entender que lo que parece un simple accesorio puede afectar profundamente el bienestar de una mascota. En el caso de los gatos, el collar podría ser más un problema que una solución./TN.