Detrás de Pascual Porco, hay una historia de oficio, familia y pasión que comenzó en Italia y encontró su lugar en Mendoza. Con casi un siglo de trayectoria, esta marca representa mucho más que peluquería: es legado, identidad y moda, transmitida de generación en generación.
La historia de Pascual Porco: tradición, moda y legado en la peluquería de Mendoza
Con casi un siglo de historia, Pascual Porco encarna el oficio, el legado y la pasión por la peluquería que marcó a Mendoza.
En Villa Jovita, Godoy Cruz, el padre de Pascual (el primero con el nombre) abrió su primer salón. Con esfuerzo y visión, trajo a su familia de Europa, levantó casas y armó un tambo. Sobrevivió a la Primera Guerra Mundial, pero la peluquería fue siempre el centro de todo. “Mi papá decía que había que tener un oficio para siempre. Aunque estudiaras otra cosa, el oficio te daba libertad”, recuerda Pascual Porco.
Un oficio que atraviesa generaciones
Pascual nació en Mendoza, y desde niño vivió la peluquería de cerca. A los 11 años, protagonizó una experiencia que nunca olvidaría. Una vecina llegó llorando a su casa: su padre había muerto. “Mi papá me dijo: ‘Agarrá las cositas para afeitar y cortar el pelo y andá’. Me congelé, me quedé solo, esperando que se moviera. Fue fuerte, pero entendí que el respeto también se construye con las manos”.
Aunque no quería seguir el camino de su padre, el oficio lo eligió a él. Con el tiempo, no solo se formó, sino que se convirtió en referente: fue presidente de la Confederación Mundial de Peluqueros y es el estilista oficial de las reinas de la Vendimia desde hace más de 25 años. Hoy, la marca Pascual Porco también representa el cruce entre tradición, modernidad y moda.
Pascual Porco y su familia: tradición y presente
Hoy, Pascual Porco trabaja junto a sus tres hijos: Pascual (33), Nicolino (30) y Tonino (28) y su esposa, Pupy. “Quería que hicieran otra cosa, pero eligieron esto. Y si les gusta, bienvenido”, cuenta. Entre la sede central en Godoy Cruz y el local de la calle Arístides, los Porco siguen haciendo lo que aman: cortar, peinar, escuchar.
El salón, que en sus inicios se llamaba Pedrito, hoy lleva el nombre de su creador. “Un cliente me dijo una vez: ‘Tu nombre y tu apellido tienen fuerza, usalos’. Y así fue”, recuerda. Tras una encuesta entre sus clientes, nació el diseño que hoy es imagen de marca y emblema mendocino.
Una marca con historia, corazón y estilo mendocino
Después de casi 40 años bajo su nombre, Pascual sigue mirando el futuro con ilusión. “Me llena de orgullo cuando vienen a atenderse con mis hijos. Lo mismo que pasaba con mi papá, ahora me pasa a mí. Es hermoso ver que la gente confía en lo que construimos”.
Pascual Porco es más que un salón. Es una historia de inmigración, trabajo, pasión y familia. Un legado vivo que se transmite de generación en generación, al ritmo del sonido de las tijeras.
¿Dónde encontrarlos?
- Arístides Villanueva 471, Ciudad – Tel. 4234470
- Renato Della Santa 499, Godoy Cruz – Tel. 2618017549