Inesperadamente (o no tanto) un nuevo tema parece colarse en la campaña electoral; La reforma laboral. Bajo ese paraguas la oposición vuelve a la carga en las elecciones 2023 con un clásico, el ataque a las asociaciones sindicales (las que no les responden) y los convenios colectivos de trabajo.
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La reforma laboral se mete en la campaña
Sin embargo está vez la discusión parece picantearse (como dicen los jóvenes) el oficialismo y los sindicatos tomaron un atajo inesperado para responder los nuevos embates, comenzar la discusión en comisión de los proyectos (aproximadamente una decena) presentados de acortamiento de la jornada laboral.
Mientras Patricia Bullrich (quien aparece por estos días con una leve ventaja sobre Horacio Rodriguez Larreta) volvió en las últimas horas a hablar de indemnizaciones y convenios de hiperproductividad a los cuales situó en 1975 (¿?) en la noche de ayer durante una larga entrevista con Carlos Pagni cargó nuevamente con una mezcla, poco entendible, entre convenios colectivos, sindicatos, planes sociales y piquetes.
Y hasta se animó a decir que le va a reclamar al Ministro de Economía y precandidato a presidente de Unión Por la Patria. Sergio Massa; “Le voy a pedir que el primer presupuesto sea déficit cero. Le voy a pedir al ministro de Economía, ahora candidato a presidente, que él lo deje armado” y que agregará a la lista “que deje armada una reforma del Estado y una ley de ministerios. Tendría que hacer algún trabajo y no tirar la pelota hacia delante”.
No aclaro que tipo de reforma del Estado le pedirá a Massa que le deje armada en caso de ganar las PASO y después la General, pero lo que es casi seguro que Massa no le podrá cumplir el sueño ya que es muy probable que deje el ministerio después de las PASO.
A la hora de hablar de conflictos y trabajo no fue tan clara con su ataque a los movimientos sindicales pero sutilmente (o no tanto) mezcló las situaciones de los llamados “bloqueos” con los “piquetes” y aseguró que “la mayoría de la sociedad ve al bloqueo como una amenaza a su futuro. Durante muchos años el bloqueo no era necesariamente una amenaza a su futuro. Podría haber planes sociales y piquetes, pero era una molestia. Ahora el bloqueo es decir ‘dejo de de ser de clase media’, ‘dejo de ser un laburante’, ‘dejo de tener un futuro en la vida’, o ‘dejo de tener una casa por me sacaron todo’”.
Después tuvo tiempo de mostrar que la lectura y la historia tampoco son su fuerte al recurrir al pensamiento político y jurídico de Carl Schmitt el reconocido jurista del nazismo que desarrolló las teorías del ejercicio del poder político con efectividad. Claro que la candidata decidió llamarlo Adam confundiéndolo con el economista y filósofo escoses que ni siquiera se escribe igual… Seguimos (al igual que ayer) reclamando libros para los candidatos.
En cualquier caso apareció ante las cámaras con mejor forma que la que mostró durante la tarde en las redes sociales en su recorrida por el Gran Buenos Aires dónde dejó mostrarse en una situación por lo menos extraña sino preocupante.
Reforma Laboral: La respuesta sindical oficialista
Desde el otro lado de la vereda, oficialismo y sindicalismo parecen no querer entrar en la discusión mediática y decidieron como respuesta avanzar con la reforma de las leyes de jornada laboral.
Hoy en día los países con menor carga de jornada laboral son Brasil que está transitando un programa piloto, Noruega en segundo lugar y la más baja los Países Bajos (el reinado de Máxima) con una jornada laboral de 28 horas semanales.
Otro prueba piloto exitosa que se viene aplicando es la de Japón con una jornada laboral que no supera las 30 horas semanales y que viene mostrando exitosos con una mejora fuerte de la productividad.
La decena de proyectos presentados en el parlamento argentino que comenzarán a discutirse la próxima semana o la otra en las comisiones van desde bajar la carga a 40 horas semanales (como acaba de hacer Chile) idea de Hugo Yasky, el proyecto de Ormachea y el mendocino Sergio Palazzo de 6 horas diarios 5 días de la semana y el de la izquierda que propone 8 horas diarias pero 4 días a la semana.
Hoy la ley argentina prevé 48 horas semanales aunque la mayoría de los convenios estipulan 40 horas semanales.
La discusión de baja de la carga laboral es a nivel mundial como vemos y en sentido absolutamente contrario a lo que plantean candidatos como Bullrich.
El debate tiene, a nivel mundial, dos razones básicas. La convicción científica de que el ocio y el descanso mejoran sensiblemente el desempeño laboral-
En segundo lugar el aumento de población mundial que coincide con un aumento de la maquinaria, la tecnología y el desarrollo científico que vienen a reemplazar empleos cada vez con más velocidad.
Una solución a este problema es precisamente reducir turnos laborales para que las 16 o 20 horas diarias de una planta no las trabajen dos turnos sino tres por ejemplo.
Pero en la Argentina además esta podría ser una solución para la recuperación de ingresos por parte de los trabajadores sensiblemente disminuidos en los últimos siete años. Recientes trabajos muestran que la ampliación de la brecha entre ingresos del capital y el trabajo no para de expandirse. Mientras en los últimos 7 años los ingresos del sector patronal le ganaron a la inflación por entre 4 y 7 puntos (según sectores y consultoras) los ingresos de los trabajadores perdieron entre 25 y 30 puntos respecto a la inflación.
El debate que se mete en la campaña electoral está abierto y puede resultar muy interesante.