De los animales de compañía, el gato es, sin duda, una de las mascotas más inteligentes que existen.
Gato domesticado
Aunque todavía mantienen algunos comportamientos de su ancestro, el gato o Felis Silvestris (lo que les da esa fama de ser independientes), la realidad es que cada vez vemos más gatos sociables y cariñosos. De hecho, al igual que los perros, nuestros mininos también son capaces de aprender trucos como sentarse o darnos la patita, algo que si trabajamos con ellos puede ser muy beneficioso para su estimulación mental. Fotogalería:
Antes de empezar a enseñar algún truco a nuestro gato debemos saber que, a diferencia de los perros, aprenden de una forma diferente, basándose en la rutina. ¿Esto que quiere decir? Que tendremos que practicar los trucos de forma diaria, como parte de la rutina de nuestros gatos y siempre utilizando el refuerzo positivo (ofreciéndoles un snack o una golosina de sus preferidas). Con tiempo, repetición y paciencia, nuestros mininos pronto empezarán a darnos la patita, sentarse cuando se lo digamos o incluso saltar a través de un aro.
gato-sentado.jpeg
"¡Siéntate!" y "¡Túmbate!"
Al pensar en qué trucos podemos enseñarle a nuestros gatos, lo más probable es que se nos venga a la cabeza algunas de las posiciones que enseñamos e nuestros perros, como por ejemplo el sentado o el tumbado. Nuestros mininos también pueden aprender estos trucos fácilmente. Para enseñarles, sostendremos una chuchería sobre su cabeza cuando esté de pie y lo moveremos ligeramente hacia atrás cuando se ponga alerta diciendo la orden (o utilizando un clicker). Esto hará que nuestro minino se siente para seguir teniendo a la vista el snack, algo que debemos recompensar inmediatamente. Si queremos llevarlo hacia el tumbado, dirigiremos la golosina hacia el suelo, incitando al gato a tumbarse para alcancarla.
dar-la-patita.png
Dar la patita
Un truco muy habitual también en perros que pueden aprender nuestros gatos es a dar la patita. Para conseguir que nuestro minino nos de la pata cuando se lo pidamos tendremos que pedirle primero que se siente y colocar nuestra mano, palma arriba, abierta en el suelo. Si muestra algún tipo de interés en ella lo recompensaremos y, cuando la olfatee, pasaremos al siguiente paso, que será interactuar con la patita sin recibir premio. Si nos deja tocarle la patita, le ofreceremos la golosina, incluso si hace el ademán de posarla encima (sin llegar a hacerlo). Poco a poco, asociará la patita al snack y lo hará cuando se lo pidamos.
choca-esos-cinco.jpeg
"¡Choca esos cinco!"
Otro truco muy adorable que podemos enseñarle a nuestro gato es a chocar su patita con nuestra mano. Para ello, nuestro gato ya debe ser un experto sentándose y dándonos la patita, ya que nos resultará mucho más fácil que aprenda el 'high five'. Cuando nos de la patita, vamos subiendo la mano cada vez más, girándola hasta la posición de 'Choca esos cinco' y, por supuesto, recompensando a nuestro minino con cada avance. El movimiento debe ser gradual y lento, ya que podría desconcertar al gato y no entender qué es lo que estamos pidiéndole. Si esto ocurre, volvemos a empezar desde la patita.
ponerse-a-dos-patitas.jpeg
"¡Choca esos cinco!"
Otro truco muy adorable que podemos enseñarle a nuestro gato es a chocar su patita con nuestra mano. Para ello, nuestro gato ya debe ser un experto sentándose y dándonos la patita, ya que nos resultará mucho más fácil que aprenda el 'high five'. Cuando nos de la patita, vamos subiendo la mano cada vez más, girándola hasta la posición de 'Choca esos cinco' y, por supuesto, recompensando a nuestro minino con cada avance. El movimiento debe ser gradual y lento, ya que podría desconcertar al gato y no entender qué es lo que estamos pidiéndole. Si esto ocurre, volvemos a empezar desde la patita.
la-croqueta.jpeg
La croqueta
Uno de los trucos más graciosos que podemos enseñarle a nuestros mininos es a hacer la croqueta. Para ello tendremos primero que hacer que nuestro gato se tumbe. Desde esta posición, tan solo tendremos que mover nuestra mano por encima de su lomo, de un lado al otro para que éste se tenga que girar si quiere seguir teniéndola controlada. Cada vez que se gire, le daremos con la otra mano su golosina. No obstante, es mejor no hacerlo de un lado para otro y siempre premiar solo cuando el gato se gire en una dirección, ya que de la otra manera podríamos confundir al animal.
saltar-por-el-aro.jpeg
Saltar por el aro
De todos los trucos que podemos enseñarle a nuestro gato, saltar por el aro es uno de los más sorprendentes aunque será uno de los que más paciencia requiera. Primero debemos ofrecerle el aro al gato para que lo olfatee y lo identifique como algo que no es peligroso. Una vez nuestro minino se ha acostumbrado, lo sujetaremos, a ras del suelo, e incitaremos a que pase por el medio del mismo atrayéndolo con una golosina. Cuando atraviese el aro con seguridad, empezaremos a subirlo poco a poco de altura hasta que tenga que saltar para atravesarlo. Hay que recordar que siempre debemos hacerlo reforzándolo con un sonido (clicker) o la orden "salta".