Mientras provincias como Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz o Río Negro consolidaron parques eólicos capaces de abastecer a miles de hogares, la provincia de Mendoza todavía no cuenta con ningún emprendimiento de este tipo en funcionamiento. El proyecto más avanzado que tuvo la provincia fue el parque eólico de El Sosneado, en San Rafael, una iniciativa impulsada hace varios años que buscaba aprovechar las condiciones naturales del sur mendocino para generar energía renovable.
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Por qué Mendoza todavía no tiene parques eólicos: qué pasó con el proyecto de El Sosneado
Aunque la provincia cuenta con proyectos en estudio desde hace años, todavía no logró desarrollar ningún parque eólico. El proyecto más avanzado que tuvo la provincia fue El Sosneado, en San Rafael.
La explicación está en una variable clave para este tipo de desarrollos: el viento.
La promesa fue inaugurarlo en 2019. Sin embargo, los estudios realizados hasta el momento no arrojaron los resultados esperados.
En 2017, el contrato de abastecimiento de energía eléctrica renovable para el parque eólico El Sosneado fue firmado por Cammesa, la empresa que regula el mercado mayorista eléctrico, luego de 7 meses de adjudicada la obra a la provincia de Mendoza en la segunda etapa del Plan de Energías Renovables Argentina 2016 -2025.
Con la firma del contrato se garantizaba el acuerdo de compra-venta de toda la energía que se produjera en el parque eólico por un plazo de 20 años y a una tarifa de 55 US$/MWh.
Cabe recordar que Emesa ganó la licitación del parque eólico en el RenovAr 1.5, la segunda etapa del Plan de Energías Renovables Argentina 2016 -2025.
Se esperaba una inversión aproximada de US$ 70 millones e incluiría US$ 11 millones para los trabajos de interconexión.
Iba a estar ubicado en la región de El Sosneado, al sudoeste de la provincia de Mendoza, a100 Km de la Ciudad de San Rafael y 70km al norte de Malargüe. El proyecto consistía en un parque de generación de energía eléctrica a partir del aprovechamiento de la energía eólica, con una potencia instalada de 50 MW. Además, estaba contemplado la realización de otras dos etapas de 50 MW cada una, ampliando la capacidad del parque a 150 MW totales.
En su etapa inicial, el Sosneado representaría el 28% de potencia instalada del Dique Potrerillos y significaría un beneficio para 65.000 familias anuales.
La Empresa Mendocina de Energía instaló una torre anemométrica de 90 metros de altura en el área de interés para medir, entre otros parámetros, la velocidad del viento a tres alturas (30, 60 Y 90 metros) y la dirección del mismo en dos puntos (a 60 y 90 metros). Esto hizo que el proyecto quedará -al menos por ahora- paralizado.
Luego de varias negociaciones con grupos privados, TTX Development fue anuncioado como el socio capitalista en la construcción y venta de energía del parque eólico junto con Emesa. El grupo mexicano tendría la concesión por 20 años.
"Se siguen haciendo estudios y mediciones de los vientos. Hoy no se detecta la intensidad suficiente. La efectividad en la generación no va a ser igual a la costa Atlántica, por eso hoy no es un proyecto rentable", explicó a Sitio Andino el presidente de EMESA (Empresa Mendocina de Energía S.A.), Mauricio Pinti Clop.
El problema no es que no haya viento
Los especialistas aclaran que Mendoza tiene zonas ventosas, especialmente en sectores de montaña y el sur provincial. El problema es que para desarrollar un parque eólico no alcanza con que exista viento.
Las inversiones requieren velocidades sostenidas y previsibles durante gran parte del año para garantizar una producción constante de energía y recuperar los costos de instalación, que suelen ser millonarios.
En regiones como la Patagonia o la costa bonaerense, los factores de capacidad de los aerogeneradores se encuentran entre los más altos del país. En Mendoza, en cambio, las mediciones realizadas en El Sosneado muestran un comportamiento menos favorable.
"Se está estudiando la forma de sustituir el proyecto. Una alternativa es combinarlo con energía solar, pero el problema sigue siendo que los vientos no son regulares", señaló Pinti Clop.
El proyecto que quedó en pausa
Durante años, El Sosneado fue considerado uno de los puntos con mejores perspectivas para desarrollar energía eólica en Mendoza. Sin embargo, la falta de resultados concluyentes en las mediciones terminó enfriando las expectativas y hoy el proyecto se encuentra prácticamente paralizado mientras se analizan alternativas.
Desde EMESA reconocen que será necesario replantear la iniciativa y evaluar nuevas opciones que permitan atraer inversiones energéticas al sur provincial.
Mendoza mira otros recursos renovables
La situación de El Sosneado también refleja una realidad más amplia: no todas las provincias cuentan con las mismas condiciones para cada tipo de energía renovable.
Mientras Mendoza no logra consolidar un proyecto eólico competitivo, sí presenta ventajas naturales para otros desarrollos energéticos vinculados a la radiación solar, un recurso que aparece como una de las principales oportunidades para futuras inversiones.
Por ahora, sin embargo, la provincia sigue teniendo una particularidad dentro del mapa energético argentino: pese a los proyectos y estudios realizados durante años, todavía no cuenta con ningún parque eólico en funcionamiento.