Empresarios y funcionarios públicos de Mendoza participaron hoy de la actividad “Detrás del bajo precio: el impacto del comercio ilegal”, un encuentro que puso el foco en las consecuencias que esta práctica genera sobre las pymes y el comercio formal.
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Pymes advierten por el avance del comercio informal y marcan la necesidad de articular con el sector público
La expansión del comercio informal preocupa a las pymes. En un encuentro sectorial analizaron tours de compras, controles y articulación con el sector público.
La jornada, impulsada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la Federación Económica de Mendoza (FEM) y la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios (CICTYS), reunió a referentes del sector privado, del sector público y fuerzas de seguridad para analizar un fenómeno que, mes a mes, se vuelve más complejo.
En ese marco, uno de los ejes centrales fue la expansión de los llamados “tours de compras”, una modalidad ya habitual y ampliamente difundida en redes sociales, que deja al descubierto dificultades en los sistemas de control y, al mismo tiempo, habilita la expansión del comercio informal. Para ello, Gendarmería Nacional presentó un diagnóstico detallado sobre su funcionamiento.
Las grietas de los tours de compra y las posibilidades de su control
Desde Gendarmería Nacional explicaron que el paso internacional hacia Chile -uno de los más transitados del país- presenta condiciones particulares que dificultan los controles. Se trata de un corredor que combina turismo, transporte de cargas y circulación internacional.
“Es un paso internacional muy complejo, con características distintas a cualquier otro”, señalaron durante la exposición. A diferencia de otros cruces fronterizos, en Mendoza el control no se concentra en un único punto, sino que se extiende a lo largo del territorio, lo que genera zonas donde el seguimiento se vuelve más difícil.
En ese escenario, los tours de compras aparecen como una modalidad que, en muchos casos, se mueve dentro de los márgenes de la legalidad, pero que en la práctica facilita el ingreso de mercadería en volumen.
La modalidad consiste en viajes organizados en colectivo, donde cada pasajero traslada productos dentro de los límites permitidos o, en caso de excederse, se paga el excedente correspondiente.
“El ingreso es legal. Cada persona declara su mercadería y paga la franquicia si corresponde. Ahí es donde nosotros no podemos intervenir”, explicaron desde Gendarmería. El problema, indicaron, es que el sistema permite que esa operatoria se multiplique y termine funcionando como un circuito comercial.
A esto se suman las dificultades operativas. La falta de infraestructura, las condiciones climáticas extremas -con temperaturas bajo cero- y la prioridad de garantizar la seguridad vial limitan la capacidad de control permanente. “No se puede revisar la totalidad de los vehículos que circulan. Es imposible desde lo humano y lo logístico”, remarcaron.
El 2026 comenzó con menos tours de compras
Si bien los tours de compra continúan siendo una realidad y se avanza en su control con los recursos disponibles, en lo que va del año se observa una caída significativa en su volumen. De acuerdo con los datos presentados, en abril de 2026 se registró una baja del 86% respecto a años anteriores. Mientras que en abril de 2024 se contabilizaron 128 viajes y en 2025 fueron 337, en abril de este año se registraron apenas 50.
En términos anuales, el descenso también es notorio: en 2025 se registraron 1.938 colectivos vinculados a tours de compras, mientras que en lo que va de 2026 el número desciende a 311. No obstante, se trata de una lectura parcial, ya que el año aún está en curso.
Entre los factores que explican esta caída aparecen el cambio en el tipo de cambio, una menor brecha de precios entre Argentina y Chile y el crecimiento del comercio electrónico internacional, que permite acceder a productos similares sin necesidad de cruzar la frontera.
Sin embargo, esto no implica la desaparición del fenómeno, sino más bien su transformación.
Circuitos y compras en el Norte
El fenómeno no se limita al cruce con Chile. Desde Gendarmería advirtieron sobre circuitos hacia el norte del país, donde es interesante analizar la complejidad de los tours de compras.
En estos casos, según la explicación dada, los puntos de partida desde Mendoza suelen estar fuera de los circuitos formales y los recorridos incluyen rutas alternativas que dificultan los controles. “Lo que en principio parece una actividad lícita empieza a transformarse cuando se ingresa mercadería en infracción a la normativa”, señalaron.
Además, indicaron que estos circuitos pueden ser aprovechados para otras actividades ilegales, lo que agrega un nivel adicional de complejidad al problema.
Una problemática estructural que golpea a las pymes
En paralelo, Fabián Hryniewicz -director de la Comisión de Fronteras e Ilegalidad de CAME- planteó una mirada integral sobre el impacto del comercio ilegal en la economía. “No se trata solo de combatir el contrabando en el momento en que ocurre, sino de entender el sistema que lo sostiene”, planteó.
Desde su punto de vista, el problema va más allá de los controles en ruta sino que responde a problemas estructurales que involucra múltiples actores.
En ese sentido, cuestionó la falta de coordinación entre organismos y la dispersión de competencias, lo que dificulta una respuesta efectiva. También advirtió sobre el impacto directo que tiene esto sobre el comercio formal. “El que cumple con todas las obligaciones termina compitiendo con alguien que no tiene costos ni controles”.
En esta dirección, sostuvo que es necesario avanzar en soluciones estructurales, como marcos normativos actualizados y una mayor articulación entre áreas del Estado. De lo contrario, advirtió, la ilegalidad seguirá ganando terreno.
“La economía informal ya no es marginal. Está integrada al sistema y crece”, afirmó, al tiempo que estimó que más del 60% de la economía en Argentina se mueve en la informalidad. En ese escenario, el riesgo está no sólo sobre las pymes, sino sobre todo el entramado productivo.
Necesidad de afianzar las relaciones entre sector público y privado
Hacia el cierre de la jornada, y tras el intercambio de preguntas, quedó planteada una conclusión transversal: la necesidad de fortalecer la articulación entre el sector público y el privado.
En ese punto, también surgieron cuestionamientos hacia organismos encargados de tareas de control y fiscalización, como ARCA, cuya intervención resulta central para garantizar la trazabilidad de los productos y atacar la informalidad en origen.
La coincidencia general fue que, sin una estrategia coordinada -que incluya controles en frontera, fiscalización impositiva y marcos normativos actualizados-, el comercio ilegal seguirá encontrando espacios para expandirse.