ver más
°
Politíca Monetaria

La economía encerrada entre tasas, pesos y dólares: un laberinto difícil para el Gobierno

Crisis de liquidez: la economía enfrenta escasez de pesos, tasas altas y menor crédito, mientras bancos y Gobierno pelean sigilosamente por sus estrategias.

Por Marcelo López Álvarez

La frase fundacional del Gobierno “no hay plata” mutó en una expresión más precisa: “no hay pesos”. La aspiradora de pesos que lleva a una inédita escasez de liquidez se ha convertido en el principal foco de tensión para el mercado y las entidades bancarias, que reclaman licitaciones más frecuentes y una mayor presencia del Banco Central y Economía para contener la volatilidad de las tasas de interés.

El cambio de esquema monetario, implementado por el Gobierno, ya acumula semanas de tasas positivas elevadas. Este miércoles, el Gobierno convalido tasas que llegan a rozar al 70 por ciento y así todo apenas logró renovar el 40% de los vencimientos.

Discurso versus realidad

Economía sostiene que los bancos deben “volver a trabajar de bancos”, es decir, orientar sus recursos hacia el crédito y la dinamización de la economía. En consecuencia, el Banco Central dejó de remunerar la liquidez excedente. El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que el nuevo sistema exige una adaptación: “Los que trabajan en los bancos no vivieron este esquema. Antes tenían liquidez remunerada y disponible en cualquier momento; ahora deben decidir cuándo encajar y cuándo no”.

Sin embargo, en la práctica el sistema sigue remunerando a los bancos y, cuando estos deciden quedarse con liquidez y el dólar comienza a moverse, el BCRA inmediatamente aumentó los encajes. Hoy probablemente sea un día de tensión fuerte en el mercado

Miércoles de tasas calientes

En la licitación de este miércoles, se adjudicaron 9 billones de pesos de los 16 billones de pesos que debía renovar. El resultado dejó un rollover de apenas el 61% de la deuda y miles de millones de pesos libres, que ahora podrían volcarse al mercado cambiario.

El dato se agrava porque este magro desempeño se produjo pese a que el Ministerio de Economía convalidó tasas extraordinariamente altas, casi tres veces superiores a la inflación, una estrategia que compromete el crédito y profundiza el deterioro de la economía real. "No hay ningún negocio,legal, que deje plata hoy en el mundo" afirmó un empresario mendocino mientras consultaba por whats app cuál era el resultado de la licitación.

Para dimensionar el nivel de las tasas, las Lecap y el Boncap con vencimiento en septiembre se colocaron con un rendimiento del 69,2%. "Las tasas reales que se están manejando son imposibles de sostener. No solo para la actividad privada, sino también para las cuentas fiscales; son ruinosas", advirtió el analista financiero Christian Buteler.

image

El gobierno quiere seguir retirando pesos de la economía. Pelea con los bancos por las tasas y la liquidez

La economía demanda pesos y aumenta el riesgo

El sector bancario reconoce que se trata de una nueva etapa, pero plantea dos reclamos concretos: licitaciones del Tesoro con mayor frecuencia —en lugar de cada quince días— para manejar mejor la liquidez, y una mayor intervención del Banco Central en operaciones de mercado. Según un alto ejecutivo del sector, “licitar más seguido daría previsibilidad”.

El argumento central es que, en el nuevo contexto, las entidades asumen un riesgo más elevado, de manera que no es tan fácil responder con la misma rapidez que antes y obliga a las entidades financieras a tomar más recaudos y conservar más liquidez, lo que el equipo económico no quiere.

Ayer en la noche, después de intensas reuniones, el director del BCRA y asesor de Luis Caputo, Federico Furiase, anunció en su cuenta de X que el próximo lunes se realizará una nueva licitación de letras y bonos en pesos, fuera del calendario habitual.

También deslizó -aunque sin confirmación oficial por parte del Poder Ejecutivo- la posibilidad de introducir cambios en el esquema de encajes, permitiendo que los bancos puedan computar parte de esas reservas obligatorias mediante títulos del Tesoro.

Impacto sobre el crédito y la morosidad

El panorama no es alentador para el financiamiento privado. Las tasas activas se mantienen elevadas y la morosidad crece, lo que desincentiva el otorgamiento de crédito. En julio, el stock de préstamos con tarjeta de crédito cayó de $18,73 billones a $18,70 billones, lo que muestra tarjetas al borde de sus límites, mientras que la tasa de mora se duplicó.

Los bancos han optado por cortar los límites de crédito a los clientes en mora hasta que regularicen su situación. También detectan un aumento de la modalidad “revolving”, en la que el cliente paga solo el mínimo de la tarjeta. “A ese se le mantiene el límite, pero es cuestión de tiempo hasta que deje de pagar”, admiten en el sistema.

El pago del medio aguinaldo en julio permitió una baja transitoria en los niveles de mora, pero las entidades prevén que la tendencia ascendente se retomará en agosto. Con un crecimiento real del 120% en préstamos personales y tarjetas en los últimos 15 meses e ingresos pisados, la suba de morosidad era previsible.

Un consumo en retroceso

Para la consultora LCG, la desaceleración del crédito al consumo sugiere que se estaría llegando a un límite en la capacidad de financiamiento de los hogares, lo que pone en duda su rol como sostén del consumo en los próximos meses. El aumento de la morosidad en familias se suma al desafío de operar en un contexto de tasas altas y liquidez restringida.

En este escenario, la consigna oficial de que los bancos vuelvan a cumplir su función crediticia choca con la realidad de un sistema que enfrenta simultáneamente el encarecimiento del dinero, mayores riesgos y un consumo que pierde dinamismo.

El desafío de “volver a trabajar de bancos” se topa así con una economía donde, cada vez más, no solo “no hay plata”, sino que también escasean los pesos y un Gobierno que, a pesar de su discurso, sigue necesitando que los bancos le represten a tasas cada vez más altas para que la liquidez no presione sobre el dólar y, de allí, sobre la inflación. Por lo menos hasta octubre.

Te Puede Interesar