La industria de la vitivinicultura incorporó un aliado poco convencional pero altamente efectivo para prevenir defectos en el vino: perros entrenados para detectar contaminantes imperceptibles para el olfato humano. Se trata del programa Natinga, desarrollado por la tonelería chilena TN Coopers, que ya presta servicios en el 90% de las bodegas de Mendoza.
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Innovación en bodegas: perros detectan compuestos que afectan la calidad del vino
La iniciativa ya trabaja en el 90% de las bodegas mendocinas y busca prevenir contaminación antes de que afecte la calidad del producto. Conocé los detalles.
Rocío Veloso, gerenta de Marketing de Tn Coopers, explicó que la iniciativa nació en 2010 a partir de una idea de Alejandro Fantoni Salas, fundador de la empresa. Inspirado en los perros utilizados en aeropuertos para detectar drogas o alimentos prohibidos, se preguntó por qué no aplicar esa misma lógica a la industria del vino.
“Podemos detectar TBA y TCA, que son haloanisoles, que en el fondo son un defecto para el vino”, señaló Veloso. Así comenzó el entrenamiento de Odysé y Ambrosia, dos labradores retriever especialmente preparados para identificar estos compuestos contaminantes.
Los haloanisoles como el TBA y el TCA son responsables de uno de los defectos más temidos en el mundo del vino: aromas y sabores a humedad o cartón mojado. Aunque muchas veces se asocian a las barricas, los contaminantes pueden encontrarse en otros elementos dentro de la bodega.
“Son compuestos muy volátiles. A veces puede estar impregnado en un pallet, en un rack, en un guante o en un tapón. No necesariamente son las barricas las contaminadas”, explicó la especialista.
Un servicio esencial y gratuito para las bodegas
Tn Coopers tiene su casa matriz y fábrica de barricas en Chile, pero cuenta con oficinas comerciales en Mendoza. Esa cercanía facilitó la llegada del programa a la provincia, donde ya realizaron dos giras de visitas a bodegas.
“Viajamos con los perros a visitar a nuestros clientes y a las diferentes bodegas que requieren este servicio, que es completamente gratuito y es para apoyar a la industria y ser un aliado estratégico”, afirmó Veloso.
La primera experiencia en Mendoza se realizó en septiembre del año pasado y tuvo una gran recepción. La demanda llevó a organizar una segunda gira y ya analizan una nueva recorrida para septiembre, dependiendo de las condiciones climáticas. “Los perros también se cansan muchísimo cuando hay mucho calor”, comentó.
Bodegas limpias y con altos estándares
Sobre el panorama en Mendoza, Veloso destacó el nivel de cuidado que encontraron en las bodegas locales. “La verdad es que en general están muy limpias y tienen bastantes precauciones con respecto al TBA y el TCA”, indicó.
Según explicó, los casos detectados fueron mínimos y, cuando aparecen, el procedimiento consiste en aislar rápidamente el elemento contaminado para evitar que afecte al vino. “Si el perro detecta algo, se recomienda aislar el pallet, el guante, el tapón o lo que sea que tenga contaminación. Así se evita que siga dentro de la bodega”, detalló.
Con olfato de precisión y entrenamiento especializado, los perros del programa Natinga se convirtieron en una herramienta innovadora para la prevención de defectos y el control de calidad en una de las industrias más emblemáticas de Mendoza.