Cada vez son más los mendocinos afectados por el estrés financiero ante las dificultades para cubrir los gastos cotidianos y esenciales. De hecho, como estrategia de supervivencia se frenan débitos automáticos, se buscan ingresos extras o se recurre a aplicaciones como Cabify, Uber o PedidosYa para sumar dinero.
El análisis surge de una medición digital realizada por Opinión Mendoza, consultora dirigida por Lucas Inostroza, a partir de la expectativa por los próximos datos oficiales sobre pobreza que difundirá el INDEC.
Freno a los débitos automáticos
Uno de los comportamientos que aparece con fuerza es la utilización del stop debit, una herramienta que permite poner en pausa el débito automático de determinados pagos.
Una de las estrategias que ponen en marcha los mendocinos es la utilización del stop debit.
Según la medición, alrededor del 50% de los mendocinos opta por esta alternativa, una estrategia que permite disponer de ese dinero durante el mes y postergar determinados pagos para intentar acomodar las cuentas.
“Hay una gran preocupación por manejar lo que serían las deudas con los stop debits, los límites de tarjeta y la manera de puentear un poco”, señaló Inostroza en diálogo con Aconcagua Radio. El objetivo, explicó, es poder “eludir el pago de la prepaga, del seguro, de los mismos préstamos con los bancos, que no se lo chupen inmediatamente y poder, después, reordenar su vida en el mes”.
La búsqueda de un segundo y hasta un tercer ingreso
En ese contexto también se explica el creciente interés de los mendocinos por trabajar mediante aplicaciones: Mendoza aparece entre las provincias con mayor volumen de búsquedas relacionadas con cómo ser conductor de Cabify y cómo trabajar en PedidosYa.
Familias con hijos, entre las más afectadas
La presión financiera tiene un impacto particular en los hogares con hijos. Entre las personas que realizan búsquedas vinculadas a la Central de Deudores, cerca del 90% son personas con hijos, según los datos compartidos por la consultora.
Familias con hijos son las más comprometidas económicamente.
Este escenario abre, además, otro problema: si los ingresos adicionales no alcanzan y aumenta el endeudamiento, puede crecer la cantidad de personas que dejan de pagar o que ya no tienen acceso a nuevo crédito.
En ese sentido, Inostroza remarcó que el crédito está siendo utilizado cada vez más para sostener gastos cotidianos y no necesariamente para consumos extraordinarios.