17 de septiembre de 2026
{}
Estados Unidos

Estados Unidos subió la tasa: cómo afecta al dólar, la deuda y el plan económico argentino

La suba de tasas en Estados Unidos encarece el dinero y presiona sobre el dólar y las reservas. Un escenario más exigente para el programa económico de Milei.

Por Marcelo López Álvarez

La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) de aumentar su tasa de referencia abrió un nuevo frente de incertidumbre para el programa económico de Javier Milei. En una Argentina que necesita recuperar el acceso al financiamiento internacional, el encarecimiento del dinero amenaza con elevar el costo de la deuda, dificultar la acumulación de reservas y reforzar la presión cambiaria en la antesala electoral. La reacción de los mercados locales dejó una primera señal: cayeron acciones y bonos, subió el riesgo país y avanzó el dólar mayorista.

El incremento de un cuarto de punto porcentual llevó la tasa estadounidense al rango de 3,75% a 4%. Fue la primera suba desde julio de 2023 y contó con el respaldo unánime de los doce miembros con voto del Comité Federal de Mercado Abierto. La persistencia de una inflación superior al objetivo del 2% anual, con el petróleo por encima de los 100 dólares por barril, sostuvo la decisión de encarecer el crédito para moderar el consumo y la inversión.

El anuncio también expuso la tensión entre la autoridad monetaria y Donald Trump, que reclama tasas más bajas. Sin ceder a esa presión, la Fed dejó abierta la posibilidad de otro aumento antes de fin de año.

Los mercados en alerta con la decisión de los Estados Unidos de subir las tasas de interés

Los mercados en alerta con la decisión de los Estados Unidos de subir las tasas de interés

Un financiamiento más difícil

Para el Gobierno argentino, el alcance de la medida excede el movimiento inmediato. Las proyecciones que acompañaron el anuncio anticipan condiciones financieras exigentes durante más tiempo del previsto. La estimación de tasa para 2026 pasó del 3,8% calculado en junio al 4,1%; para 2027, la corrección fue del 3,6% al 4,1%. Dieciséis de los dieciocho participantes esperan que el año termine con una tasa superior a la actual.

Ese horizonte complica la búsqueda de dólares. Cuando los títulos del Tesoro estadounidense ofrecen mayores rendimientos, los inversores encuentran más atractivo colocar sus fondos en activos de menor riesgo. Los mercados emergentes pierden así parte de su capacidad de captar capitales y sus monedas quedan expuestas a una presión adicional.

La Argentina enfrenta, además, un efecto directo sobre el costo de endeudarse. La tasa de una colocación externa toma como referencia el rendimiento de los bonos estadounidenses y agrega la prima de riesgo local. Si aumenta el primer componente, el financiamiento se encarece incluso cuando la percepción sobre el país permanece sin cambios. Si también sube el riesgo argentino, ambas cargas se acumulan.

La rueda posterior al anuncio mostró esa vulnerabilidad. El Merval retrocedió 1,7% y las acciones argentinas negociadas en Wall Street registraron caídas de hasta 5%. Los bonos perdieron valor y el riesgo país saltó a 510 puntos, para sumar otros cuatro al día siguiente. El dólar mayorista avanzó siete pesos en 24 horas, hasta $1.513,50, mientras el Banco Central compró apenas nueve millones de dólares.

El dilema entre el dólar y la actividad

Para la conducción económica, la dificultad consiste en administrar esa presión sin comprometer otros objetivos del programa. El régimen de bandas cambiarias, con un techo de $1.900,87 y un piso de $731,49, ofrece margen para absorber movimientos del dólar. Pero esa flexibilidad no elimina los costos de las decisiones que deba adoptar el Banco Central.

Una suba de las tasas en pesos podría contribuir a sostener la demanda de moneda local y desalentar la dolarización. Su contrapartida sería un crédito más caro para una economía que empieza a mostrar señales de reactivación. Permitir un ajuste cambiario más rápido dentro de la banda aliviaría esa exigencia, aunque introduciría otro riesgo: el traslado de la suba del dólar a los precios.

La proximidad electoral vuelve más sensible ese equilibrio. El recuerdo de 2018, cuando el endurecimiento financiero externo contribuyó a la presión cambiaria durante la gestión de Mauricio Macri, explica parte de la inquietud. No supone que aquel desenlace deba repetirse, pero señala un mecanismo de transmisión que la economía argentina conoce.

Los amortiguadores y sus límites

Los consultores de la city y los mercados consideran que el país llega menos expuesto que en episodios anteriores. La consolidación fiscal, el compromiso con la disciplina macroeconómica y el proceso de desinflación funcionarían como amortiguadores. También destaca una dependencia más acotada del financiamiento de mercado, por el mayor peso del fondeo de organismos oficiales.

Esa lectura aporta un contrapeso a la preocupación, aunque no despeja el problema del regreso al crédito privado internacional. Con el riesgo país por encima de los 500 puntos y una tasa de referencia externa más elevada, conseguir condiciones razonables vuelve a ser más difícil. Para Milei, el desafío será sostener la estabilidad cambiaria y la desaceleración de los precios sin frenar la recuperación, mientras la acumulación de reservas y el acceso a los mercados enfrentan un escenario menos favorable.

LO QUE SE LEE AHORA
Dólar hoy y dólar blue en Mendoza: a cuánto cotiza este jueves 17 de septiembre de 2026

Las Más Leídas

Conocé todos los números ganadores del sorteo 3409 del Quini 6 de este miércoles 16 de septiembre de 2026.
La Policía de Mendoza realizó una serie de operativos en Godoy Cruz, Guaymallén y Las Heras.
Alquilar una vivienda de dos dormitorios cuesta más de $600.000: los precios por zona en Mendoza
Paso Los Libertadores hoy: estado, horario y demoras para este jueves 17 de septiembre.
El inmueble tiene una superficie aproximada de 515 metros cuadrados y había funcionado años atrás como hospedaje